La semana pasada vengo de currar y durante el trayecto que va del tren a mi casa (El camino de los gapos) hice un nuevo amigo: un chaval de unos 35 años más o menos, delgado, aparentemente normal. yo iba andando deprisa intentando llegar cuanto antes a mi casa pero al pasar más o menos a su lado me comienza a hablar:
- Hace frío ehh - me dice el tío.
- Ya te digo, sobre todo es molesto el aire - respondo yo con naturalidad.
- Sí, este aire es asqueroso - me dice.

Como no he encontrado ninguna foto que ilustrara el post decidí hacer un dibujo, el resultado es penoso pero a mi favor he de decir que me prometí hacerlo sin borrar nada, de todas formas aún borrando lo que me salió mal hubiera quedado igual de lamentable.
A partir de aquí bien, pero una vez roto el hielo me hace un resumen de su vida en 3 minutos:
- Joder tío, estoy jodido, ¿sabes?, estoy en el paro y las estoy pasando putas. Y todo por culpa de un hijo de puta - comienza el tío a soltarme el rollo.
- Jo - digo yo mientras comienzo a percibir que ha debido meterse algo porque parece que está un poco tocado.
- Es que yo tenía curro, ¿sabes?, pero un hijo de puta me acusó de que había robado en una tienda y eso era mentira, yo no había hecho nada.
- Qué cabrón, ¿no? - le di la razón no sea que se le cruzaran los cables, de todas formas por si acaso sujeté la mochila con fuerza por si tenía que salir corriendo.
- Sí tronco, menudo hijo de puta, por su culpa me metieron en la cárcel y yo no hice nada.
- Jope - fue lo único que dije, no se me ocurría otra cosa.
- He salido hace una semana pero estoy sin trabajo y sin nada. Oye, ¿me podrías dejar un euro? - me preguntó antes de girar en una calle.
- Lo siento tío, es que hoy se me ha olvidado la cartera en casa, fíjate que hasta me han tenido que dejar dinero para comer - le dije rápidamente, en parte era verdad porque me había dejado el monedero donde llevo la chatarra en casa, la cartera sí la llevaba pero pasando de darle un billete de 5 leuros.
- Bueno no pasa nada tronco, hasta luego - se despidió yéndose en otra dirección.
- Hasta luego - le dije.
Me quedé un poco pillado con la situación, el tío me contó un rollo que me pareció bastante creíble aunque me olía que le metieron en la cárcel con razón, por mucho que dijera que el no había hecho nada. Además fue bastante educado, ¿y si realmente necesitara el euro?, bueno a lo mejor me lo vuelvo a encontrar otro día, aunque lo mismo me cuenta otra historia distinta.

