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lunes, 9 de mayo de 2011

Tómate la última


¿Por qué si dices que te marchas después de tomarte unas cañas o copas, alguien salta con: tómate la última?

Porque digo yo, si dices que te vas será por algo y si quisieras tomarte una más te quedarías, ¿o no? Y de todas formas, por muchas explicaciones que des siempre el pesado de turno continua haciendo todo lo posible por retenerte.

lunes, 18 de abril de 2011

La plaga de ardillas y el cebollón playero


Antes de hablar de las ardillas, voy a comentar lo del cebollón playero. En realidad no debería estar explicándolo sino que bastaría una imagen, pero inexplicablemente mi torpeza me llevó a eliminar la foto. En cualquier caso, lo curioso del tema es que nos encontramos una cebolla de proporciones gigantescas plantada en la orilla del mar.

Y ahora sí, las ardillas. Miles de estos simpáticos y juguetones bichejos pululaban por las zonas rocosas de las playas. Molaban cuando se comían los cacahuetes de nuestras manos, pero ya no tanto cuando emitían una especie de chillido, no sé si pidiendo más comida o llamando a algún pariente o colega.

Ardilla comiéndose uno de nuestros cacahuetes

Luego nos enteramos que esos graciosos animalejos se habían convertido en una plaga en Fuerteventura, alguien las había introducido como una mascota en la isla y ahora estaba acabando con la poca vegetación que hay, incluidos los cultivos. No sabemos qué comen ni qué beben pero ahí están, desertizando la isla.


jueves, 14 de abril de 2011

Nuestros amigos los alemanes


El hotel en el que estábamos estaba repleto de alemanes, en porcentaje estaríamos hablando de un 90%, el resto éramos españoles, franceses y de otros países. Y de todos, el 80% eran viejunos.

En cualquier caso prefiero a los alemanes antes que a gente de otros países, incluidos los españoles. Los germanos le dan de lo lindo al bebercio pero luego en general eran de lo más educado, además podías decirles cualquier cosa porque no te entendían una mierda. Los franceses la verdad es que no se notaban; sin embargo los pocos españoles que había y algunos otros de países del este eran los más terminaban con la tranquilidad a base de gritos.

En fin, que le cogí un poco de cariño a los alemanes, sobre todo a unos cuantos con los que nos cruzábamos a todas horas en el hotel. Y para reconocerlos les pusimos unos motes:

Mr. Proper: era un calvete que se pasaba casi todo el día en la terraza de su habitación.

Los Ángeles de Charlie: Era una pareja, ella tenía pinta de Ángel de Charlie y él de Charlie chuloputas, estaba morenísimo, con pelo engominado y aunque entró con tipico salió con pecho palomo.

Las Chicas de Oro: tres mujeres a las que les gustaba empinar el codo, las veíamos siempre después de cenar, dos de ellas bebían Baileys y la otra Smirnoff a palo seco. Era una tía dura.

La Patizamba: con sus andares descoordinados.

La Comehombres: No comment.

La Divina: una viejuna que iba siempre de punta en blanco.

La Tsunami: mujer de grandes volúmenes.

El Tío Ángel: un hombre que se parecía al tío de mi chica.

El Chiquitín: la excepción que confirma la regla de que los alemanes son grandotes y fornidos. Este era un renacuajillo.

El hombre que sujetaba las columnas: siempre le veíamos turciao, con un pedo de aupa, luchando por mantenerse erguido.


lunes, 11 de abril de 2011

Se acabó lo bueno


En los próximos días os contaré un poquillo más de lo acontecido en la isla de Fuerteventura: nuestros amigos los alemanes, la plaga de ardillas o el cebollón playero.

En el último post puse una foto pillada de internet pero las dos de abajo sí que son mías.

La mancha negra de la izquierda soy yo


Aquí una fotillo de la playa desde una duna de arena

Se acabó la bueno, ahora vuelta a la rutina...

sábado, 2 de abril de 2011

Fuerteventura


Mañana y durante una semana cambiaré de aires. Por fin unos días de relax.

Playa, sol y sobre todo, nada de preocupaciones.
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domingo, 19 de septiembre de 2010

A escasos metros de César Vidal


Ayer estuve en el teatro viendo una adaptación, la verdad es que quizás se pasaron con la adaptación a la situación española actual, de una obra de Joe Orton (Loot). Para poneros en situación a aquellos que no conozcáis a este autor, Joe Orton fue un dramaturgo británico de los años sesenta, solía escribir comedias negras criticando la sociedad, la religión, la justicia, todo ello cubierto con efluvios psicodélicos, surrealistas y fino humor inglés… Podríamos resumir su vida así: el chico era homosexual, se lió con un chaval con el que robaban libros de la biblioteca pública, cambiaban las tapas y los devolvían de nuevo, pasaron seis meses en la cárcel, después Orton escribió sus obras y acabó muriendo a los 34 años con 9 martillazos que le asestó su pareja. En fin, una historia.


Bueno, pues si a todo esto le añadimos que en la adaptación de la obra el padre era un facha con tirantes con la bandera española, la madre republicana, la enfermera hipercristiana para lo que quería porque era una puta redomada, el hijo gay y todos estaban liados con todos, no me esperaba encontrar a César Vidal. La verdad es que no podía creérmelo, ¿qué pintaba allí este tío?

César Vidal, un gran periodista

En cualquier caso me parece genial que personajes como este, hombres como Dios manda, bien vestidos, conservadores aunque mal conservados, vean obras como esta. Aunque supongo que después infravalorarán al autor, la obra y los actores por ser unos asquerosos rojillos. Estuve a punto de pedirle un autógrafo para ponerlo aquí pero he de reconocer que mis ganas de tomarme una cerveza fresquita se apoderaron de mi, así que salí del teatro sin entretenerme con chorradas.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Ya estoy aquí porque he llegado


Ya estoy aquí de nuevo después de las vacaciones con la alegría y alborozo (nótese asco supremo por empezar a currar mañana) de volver a la rutina.

Paso de haceros un resumen exhaustivo de estos días, simplemente comentaros que estuve unos días en la playa...

Playita no atestada de gente aunque venían los viejunos y plantaban
la sombrilla a escasos centímetros de tu toalla

...y otros cuantos días perdido en el monte.

Me levantaba con esta vista


Y me tomaba unos gin tonics al fresco con esta otra vista

De todas formas las vacaciones han dado para algún que otro post que iré publicando en los próximos días.

miércoles, 30 de junio de 2010

Dark Vader sigue vivo


Es curioso como la influencia de una persona puede cambiar tu vida. Te cruzas con ella un buen día y de repente cambia tus hábitos. La persona de quien hoy quiero hablaros es muy especial para mí, puesto que representa como ser vivo la reencarnación de un personaje mítico en la historia del cine.

Desde hace aproximadamente un mes, en muchas ocasiones me cruzo con esta persona en el parque al que voy a correr. Él también corre, y en sentido contrario al mío, él es Dark Vader. Hasta tal punto decía al principio que ha cambiado mi vida que gracias a él no pienso volver a correr a ese parque. Lo de que correr en sentido contrario al mío es un dato muy importante porque significa que me cruzo con él al menos un par de veces, que son las vueltas que suelo dar al circuito.

¿Y por qué me ha echado del parque Dark Vader? - os preguntaréis. Mejor os explico por qué le llamo Dark Vader y lo comprenderéis en seguida. El tío tendrá unos 45-50 años, con un estilo particular de correr aunque va bastante deprisa, pero con una nefasta manera de respirar. Yo no tengo ni idea de cuál es la mejor forma de respirar cuando vas corriendo pero lo que tengo claro es que no es haciéndolo por la boca constantemente. Y eso es lo que hace el Dark Vader, todas las veces que me he cruzado con él, y sin excepción, va respirando con la boca como si fuera la última vez, emitiendo el famoso ruidito de Dark Vader. Más o menos respira así:


Pues gracias a este tío me he dado cuenta que esa forma de respirar por la boca, inhalando el aire de forma tan brusca y soltando ese sonido, me saca de mis casillas, hasta incluso a veces me han dado ganas de vomitar al pasar a su lado. En fin, que no puedo con ello, así que lo mejor será dejar al tío ese ahí llevándose todo el aire del parque, me retiro, me voy a buscar otro sitio para correr.

lunes, 28 de junio de 2010

Desaparecido unos días


Perdonad por pirarme sin decir nada pero es que uno últimamente no tiene tiempo para nada. Dejando el tiempo aparte, he estado recuperando fuerzas unos días en Alicante, aprovechando que eran las fiestas de San Juan.

He disfrutado de sus hogueras.

Qué penita me daba cuando las churrascaban

He disfrutado de la playa por el día y por la noche.

Con la luna llena sobre el mar las fotos quedaban superchulas

He disfrutado de la comida a lo bestia, incluida la paella, cómo no.

Los desayunos eran como dios manda

He disfrutado del espectáculo de ver la playa tomada por la gente y cómo se jugaban la vida haciéndose los dueños de la carretera.

Estuvimos a punto de ver más de un atropello

Y no pensaba que pudiera disfrutar tanto con unos fuegos artificiales, eran espectaculares.

Las tracas finales eran la hostia

Lamentablemente, lo bueno se acaba y ya no tendré de nuevo unos días de vacaciones hasta la última semana de agosto, pero bueno, digo yo que aguantaremos hasta entonces.

martes, 27 de abril de 2010

A veces no es bueno tomar caminos alternativos


Generalmente voy a correr siempre al mismo parque. Un parquecillo con un camino que le rodea de dos kilómetros de diámetro, césped, árboles y un laguillo con agua verdosa donde he visto bañarse a algunos gitanillos.

El parque lo hicieron hará cosa de cuatro o cinco años, justo cuando edificaban esta zona que antes era campo y que se encuentra bastante cerca de mi casa (corriendo tardo unos cinco minutos). Desde hace unos dos años suelo ir a correr aquí porque es el que más cerca me pilla y puedo tomar tiempos de paso sin dificultades. El problema es que ya me estoy aburriendo de hacer siempre el mismo circuito, así que ayer, presa de un espíritu aventurero decidí desviarme del camino habitual siguiendo a dos corredores que iban delante de mi.

Llegados a un punto se desviaron a la izquierda por un carril bici y tiraron todo para delante hasta que unos cuatro o cinco minutos después pensé que era suficiente y decidí tomar un camino que tenía más o menos claro en mi cabeza. En el dibujo de abajo podéis verlo claramente:

Sin embargo por alguna extraña razón que no logro explicarme, el camino realizado no fue el de arriba, sino más o menos el mostrado aquí abajo:

No os riáis que os estoy viendo, incluso aunque no os lo creáis llegué a pasar miedo, me encontraba perdido dentro de una maraña de edificios, urbanizaciones a medio construir, chalets con perros ladradores, muchachos arreglando un coche medio desguazado en la calle; era como si hubiera atravesado un portal y hubiera llegado a un mundo paralelo, a un laberinto sin salida y encima sin saber si existía un minotauro que pudiese acabar con mi vida, algo que le resultaría muy sencillo a juzgar por lo pesadas que se encontraban ya mis piernas.

Pero bueno, al final encontré de nuevo el parque y pude volver sano y salvo a casa tras haber corrido más de lo que tenía pensado. La próxima vez creo que iré a lo seguro y no buscaré caminos alternativos.

martes, 15 de diciembre de 2009

El móvil mágico


El sábado fui a ver un monólogo de Luis Piedrahita y vale que el tío estuvo gracioso, pero el mejor número cómico fui sin duda el protagonizado por mi persona. Llevaba bastante tiempo sin organizar alguna situación de las mías así ya iba tocando.

Llegamos, nos sentamos en una mesa, nos ponen una cervecilla y aprovecho el momento para llamar a un coleguilla, quedo con él para el día siguiente, quito el sonido al móvil y me lo guardo en uno de los bolsillos con cremallera de la cazadora (o eso creo). Termina el monólogo, nos levantamos, vamos hacia la salida, voy a quitarle al móvil el modo silencio y sorpresa la mía, el móvil ya no estaba en su sitio.

Hasta ahora todo lo he descrito muy rápido pero bajemos el ritmo. No puede ser que no tuviera el móvil encima, si lo había guardado perfectamente, con cremallera y todo, pero qué se hace en estos casos, efectivamente, me llamaron al móvil perdido para localizarlo. Pero nada, bueno nada, nada, no, sentí una leve vibración encima de mí, de hecho pensé que lo llevaba encima, me miré bien, incluso por si tenía un agujero en algún bolsillo y se había colado por el forro, pero nada, no lo localicé. Tocaba pasar al paso 2, es decir, pedir a los de la sala que me dejaran volver a entrar para buscar mi móvil, fue fantástico cómo tres o cuatro de ellos buscaban conmigo el aparato en un radio de 1 metro cuadrado, pero nada, no aparecía, lo pobres incluso parecían preocupados, me daban ideas sobre dónde podría estar pero yo ya sólo pensaba en mi agenda, que perdería por segunda vez en dos años (la primer vez fue cuando me robaron el móvil en el metro).

Pero cuando ya todo parecía estar perdido, abrí otro bolsillo de la cazadora y apareció por arte de magia. Estaba tan contento que ni sentí la vergüenza o ridículo provocado por las miradas de cachondeo de los camareros y demás personal de la sala.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

100 minutos juntos... y casi muero


El finde pasado estuve en el cine viendo 500 días juntos, la que dicen puede ser película independiente del año, y la verdad es que con los toquecillos de buena música que aparecen en la cinta, he de decir que me gustó bastante.

Pero por supuesto últimamente no puedo ir al cine sin que me pase algo con esos seres que junto a mi también pululan por esas salas. En este caso, sentada a mí lado junto a su marido estaba una viejuna que ya me empezó a mosquear antes de que comenzara la película: hablaba mucho. Pero eso no fue nada comparado con la que me tenía reservada, ni corta ni perezosa se quitó los zapatos y puso los pies encima del asiento delantero, pero tranquilos que no se los puso en la cabeza a nadie, el asiento estaba vacío.

Y digo yo, no sólo me parece una falta de respeto que se ponga así con los pezuños sino que al menos podría llevarse sus medias de gala porque las tenía todas remendadas. Así que al final tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano (menos mal que soy un superhéroe) para concentrarme en la peli. Pero no fue sencillo dejar de mirar sus pies con dedos torcidos y callosos, debajo de las medias llenas de remiendos, y no distraerme por sus comentarios: ‘qué rara es esta película’, ‘no me estoy enterando de nada’, ‘¡mira se ha casado la amiga!’, y más comentarios de este tipo. La verdad es que la pobre señora estaba más perdida que un pedo en un yacuzzi, hasta el marido la tuvo que decir que se callara un poco.

Tuve la sensación de que aquella viejuna pagó la entrada del cine para ver una imagen detrás de otra sin ningún tipo de relación, aún así seguro que es lo mismo que la ocurre cuando en su casa se sienta delante de la tele mientras cose los agujeros de sus medias.

martes, 13 de octubre de 2009

Puente gambitero


Aunque no haya salido fuera este puente no puedo decir que haya pasado mucho tiempo en casa. El viernes fui a ver Ágora, el sábado teatro, el domingo spa por la mañana y comida con gin tonics incluidos que se alargó hasta las 19 h., y ayer frontón por la mañana y teatro de nuevo por la tarde. La obra en la que estuve ayer fue Spamalot.

La verdad es que los musicales siempre me han echado para atrás pero en este caso como estaba basado en la peli de los Monty Python’s Los caballeros de la mesa cuadrada hice una gustosa excepción. La obra estuvo bien, hubo adaptaciones de la peli que me encantaron, me partía recordando escenas y algunos de los actores lo hicieron estupendamente. Aunque también eché en falta algunas partes de la peli es comprensible que no todo sería representado, pero me quedó un regustillo agridulce.

Algunas letras no pegaban ni con cola, con tanta cancioncita y tanto bailoteo en plan cabaret se perdía la gracia del argumento, y los diálogos absurdos, donde los Monty Python’s tienen más gracia, son interrumpidos en seguida por la música y el canturreo. Pero sobre todo no soportaba a la diva tetona con estupenda voz, saliendo cada dos por tres para demostrar lo bien que cantaba, jodiéndome ese momento en el que mejor me lo estaba pasando. Que no pasa nada que demuestre lo bien que canta durante un par de veces, pero metían sus apariciones con calzador, y aunque a la mayoría del público allí presente parecía extasiado al escucharla cantar, a mí me ponía de mala leche. Conclusión: veo difícil que vuelva a ver un musical, nunca hay que decir nunca jamás pero puede que esta haya sido la primera y la última.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El enfermo


El enfermo fue el nombre que le dimos a un personaje que pasaba la mayor parte de su tiempo sentado en una silla de la terraza de un apartamento, situado en el edificio de entrente al que yo estuve durante las vacaciones. El enfermo, de estatura media, delgado, con el pelo negro, tendría unos treinta y muchos años, se encontraba con su padre, el cual rondaría los sesenta y tantos. Cada vez que me asomaba a la ventana los veíamos, así que día tras día nos fuimos montando una peli en torno a ellos dos.

La cosa comenzó cuando vimos al enfermo sentado en su silla con vaqueros y chaqueta de chándal con treinta y pico grados, así le solíamos ver, sentado mirando al infinito, con la mirada perdida, sin hacer nada más…, por lo que concluimos que debía estar enfermo. Poco a poco la bola se fue haciendo más grande y la historia creció según íbamos descubriendo nuevos detalles. Seguramente el padre había ido con su hijo enfermo a la playa porque el cambio de aires sería beneficioso para él. Mientras el enfermo tenía los ojos fijos en ningún sitio, el padre tenía la mirada cansada, como si tuviera que llevar una pesada carga a sus espaldas. Por la noche le veíamos sentado en la terraza, con una pequeña radio en la oreja, reflexionando quizás sobre el sentido de la vida o sobre la existencia o no de un ser superior creador del universo, concluyendo probablemente que si existía era un hijo de puta con todas las letras.

Pero nuestras fantasías (o no) llegaron aún más lejos. Probablemente el mórbido tenía alguna enfermedad mental, eso explicaría por qué era el único apartamento con rejas en las ventanas. Pero el hecho definitivo que nos llevó a pensar que el hombre tenía problemas mentales fue cuando le vimos fumando un cigarrillo detrás de otro (literal), mientras constantemente bebía algún líquido de una pequeña regadera verde a la que había quitado la pieza con los agujerillos pequeños.

Conclusión: soy un cotillo y un peliculero, pero no hay duda de que el enfermo estaba como una regadera.

lunes, 14 de septiembre de 2009

El niño malo


¿Quién era el niño malo? El niño malo era un niño de unos dos o tres años que con su sola presencia hacía cundir el pánico entre la gente que estaba en la playa, sobre todo entre los edificadores de castillos o de construcciones de arena en general. Pero quizás la que más sufría la hiperactividad del niño malo era su madre, que se pasaba todo el tiempo detrás del diablillo inquieto. Así pues, por lo que podéis ver tenía espectáculo gratuito en la playa para echarme unas risas.

Pero entremos en el detalle, como antes os adelantaba una de las aficiones del niño malo era destruir construcciones hechas con arena. Se acercaba sigilosamente, con cara de niño bueno, simulando interesarse por el castillo, se quedaba un rato observando en cuclillas y cuando todos estaban confiados y le aceptaban como un admirador, el niño malo se levantaba y le arreaba una patada o un pisotón a la obra. Más de una vez escuché de boca de algún niño: ¡Qué viene el niño malo!, pero como era tan pequeñajo y tan mono al final les resultaba imposible negarle el acceso a la zona de obras, con el consabido riesgo para su construcción.

Porque realmente el niño molaba un montón, era muy pequeñín, con una cabeza bastante grande igual que sus mofletes y con un culillo respingón que movía graciosamente cada vez que salía corriendo, así sin avisar, de repente le daba el venazo y salía disparado hacia cualquier sitio. La madre que ya se conocía el tema, se pasaba todo el día detrás de él, y a pesar de que le regañaba o le advertía de posibles castigos nada funcionaba, el niño malo sentía un picor en el culo y ponía pies en polvorosa cada dos por tres.

Ya nos conocíamos la zona donde se solía poner en la playa y ahí cerquita estábamos nosotros. Así, cuando te cansabas de bañarte, estar tirado al sol o leer te sentabas tranquilamente a ver al niño malo y disfrutar con sus travesuras.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Con la maquinaria a tope


Pues ya estamos aquí de nuevo, descansado, morenito, con algún kilillo de más y con la cabeza descansada, gracias a que ha pasado mucho tiempo apoyada sobre una almohada. Ahora a volver a la rutina: el curro con sus tropecientos e-mails en la bandeja de entrada, ponerme al día de lo ocurrido en estas tres semanas, el transporte público y sus moradores, volver a salir a correr de manera habitual (después de las lesiones del año pasado creo que ha llegado la hora de colgar las botas de furgol), escribir mierdaentradas en el blog, leer vuestros estupendos posts, aprovechar el tiempo los fines de semana para hacer todo lo que no puedo entre semana, y supongo que de momento esperar al próximo puente para escaparme por ahí y cambiar de nuevo el chip.

En cuanto a las vacaciones han tenido mucha playita y algo de montaña, donde tuve la suerte de ver casi de frente a un ciervo con su cervatillo, ¡alucinante! Además la playa me ha dejado tres posts que iré poniendo durante la semana que viene:

- El niño malo.
- El enfermo.
- El vino Peñascal y la música búlgara.

¡¡¡Preparaos que vengo con fuerzas!!!

jueves, 20 de agosto de 2009

En tres semanas, más y mejor


Más vale tarde que nunca, y al final he aguantado como un campeón hasta las ansiadas vacaciones. Mañana a las 15 h. puedo decir oficialmente que estoy de vacaciones, sin tener que currar durantes tres semanas. Houdini decía que su mente es la llave que le liberaba; y algo similar nos pasa a todos nosotros, pero para liberarnos hemos de tener la mente clara, limpia de cagarrutas y mierdas secas, que sólo hacen que estorbar y rebotarnos dentro de la cabeza cada dos por tres. Así que precisamente para dejar la molondra bien limpita, aseada y de nuevo medianamente amueblada, necesitaba unas vacaciones.

¿Y qué me depararán las vacaciones? Pues primeramente dejar de pensar en el curro durante un tiempo, a estas alturas de año he llegado a un nivel importante de saturación. Desde el inicio del año las responsabilidades han ido en aumento y esta carga poco a poco va pasando factura. Por mucho que me guste lo que hago y que el tiempo se me pase volando mientras trabajo, las continuas llamadas, las prisas y las muchas historias que tengo que tener en la cabeza al mismo tiempo acaban agotando.


Y una vez deje de pensar en el curro, lo que espero sea pronto, habrá que disfrutar lo máximo posible: ir a la playita, disfrutar de la comida, leer, escribir posts chorras con toda la plenitud de mi neurona (a veces la tengo un poco mohína y se hace difícil escribir), dar largos paseos, dormir hasta reventar…, pero sobre todo, deleitarme con la compañía a todas horas de mi chica.

Así que amigas, amigos, me desconecto de la rutina de los últimos meses, y eso incluye el blog. Seguro que el descanso me va a venir estupendamente para volver un poco más fresco, o eso espero si con los excesos no termino con la neurona. Lo dicho, en tres semanas, más y mejor.

lunes, 17 de agosto de 2009

Supervacaciones


Estoy ante mi última semana de curro, cinco días (ya cuatro) en los que he de aguantar para ganarme mis merecidas vacaciones. Serán tres semanas donde pienso cumplir a tope las 3D’s (dormir, descansar y desconectar). Seguramente al final como suele ocurrir, los días se pasarán volando y cuando me quiera dar cuenta estaré de nuevo camino al curro.

Lo cierto es que este año no me puedo quejar, ha sido bastante bueno en todos los sentidos, incluyendo el laboral. Aunque esto último no quita que haya terminado rendido, muchos marrones, mucho trabajo y a veces algo de estrés pero en general no me puedo quejar. Sin embargo hay gente que se puede quejar aún menos que yo.

Con esto de las vacaciones, como algunos ya sabéis, al mandar e-mails es inevitable que te lleguen los típicos mensajes de fuera de la oficina. Generalmente no les hago ni puto caso, los borro y punto, sin embargo hoy me he fijado en uno, que aunque lo llevo recibiendo desde hace unos días no me había parado a leerlo. Decía lo siguiente:

Estaré fuera de la oficina hasta el lunes 24 de julio. Para temas urgentes contactar con Fulanito Oreja.

I will be out until Monday 24th July. For urgent issues, please contact Fulanito Oreja.


¿No os habéis dado cuenta del detalle? La señorita en cuestión se va a pasar unas estupendas vacaciones de 11 meses, ya me gustaría a mi ser tan suertudo…

miércoles, 5 de agosto de 2009

Neurona, ¡aguanta que tu puedes!


Desde la semana pasada voy contando los días que me quedan para las vacaciones y es que este año las necesito más que nunca. Creo que desde que empecé a currar no había tenido un año con tanto curro y estrés, así que espero que los doce día laborables que aún me quedan que soportar se pasen lo antes posible, aunque sé que serán duros.

Y seguiría contándoos mis penas si no fuera porque se me acaba de ir el santo al cielo al escuchar lo que parece una pelea canina. Me he asomado y sin saber la razón me he quedado obnubilado, primero viendo a los perretes jugar a un juego que consiste en arrearse mordisquillos y después observando lo gilipollas que son los chavales que detrás de mi casa me dificultan sobremanera mi necesidad de dormir por la noche.

En fin, que o llegan pronto las vacaciones o creo que voy a perder la única neurona que aún sobrevive dentro de mi cabeza. Tengo que ser fuerte, tengo que ser fuerte, tengo que ser fuerte...

domingo, 7 de junio de 2009

¿Quieres batir tu récord de comentarios?


¿Queréis batir vuestro récord de comentarios? Como a mí, a la mayoría os la traerá al fresco pero recientemente he descubierto la fórmula, que por cierto no me hace nada de gracia.

Para ello tan sólo tenéis que hablar de algún jueguecillo que haya por Internet y en seguida un montón de flipaos te dejarán comentarios sobre trucos, harán promoción de sus bichos y cosas de ese estilo. Concretamente es lo que me ha ocurrido cuando hablé de El Bruto, desde entonces he tenido 18 comentarios de este tipo y me parece que no serán los únicos.


Me pregunto si esta gente estará tan viciada como para pasarse el día entero buscando páginas que hablen del juego y dejar comentarios para ganar más alumnos. Además estoy seguro de que aunque les critique, muchos de ellos me dejaran de nuevo un comentario en este post porque ni se los leen.

Y cambiando de tema, esta semana sólo tengo que aguantar tres días de curro y el jueves me voy para Barcelona, ¡¡¡bien!!!