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miércoles, 7 de abril de 2010

Chino Minga, ahora artista de culto (Parte II)


La Viejuna Jacinta, así es, aquella señora que protestaba por todo pero que decía las verdades como puños, que tuvo un rollete veraniego con el Chino Minga pero que no pasó de ahí, quedando aquella bonita relación en aguas de borrajas, iba a verse de nuevo las caras con el chinorri. El motivo del encuentro estaba claro, iba a camelársela de nuevo para sacarle las pelas que la viejuna tenía escondidas debajo de algunas baldosas del baño.

Viejuna Jacinto y el Ugenio cruzando por la Nacional que pasa por el pueblo

Y allí se plantó, delante de una Jacinta poco receptiva que ni siquiera le dio la oportunidad de hablar. Cuando llamó al portero y le dijo quién era, lo único que le respondió fue: “Vete a la mierda, guarro”, y es que jamás le perdonará que se limpiara los mocos a las sábanas de la cama que alguna vez compartieron. Pero el Minga no cesó en su empeño de lograr los euros que aliviasen un poco su penosa situación económica.

Cuando la Jacinta estaba fuera de su casa, pasando el domingo en el baile, el Minga entró dentro con su kit de McGyver, haciéndose con la bolsa escondida en las baldosas del baño. La verdad es que esta desesperada acción le reportó unos estupendos días en los que dio a su vida exquisitos homenajes. Lástima que al final la policía le detuviera acusándolo, no de robo, sino de falsificación de billetes. Por muchas explicaciones que dio acerca de su robo a la viejuna Jacinta, no le creyeron, según los polis aquella adorable anciana era un ejemplo de educación y civismo, así que no aceptaron oír ni una sola palabra más de aquella invención cogida por pinzas para evitar la cárcel.

Minga saludando como los políticos a la entrada de la cárcel, no tenía seguidores pero le hacía ilusión

jueves, 5 de julio de 2007

No me gustan las visitas inoportunas

La vida tiene pocos placeres pero uno de ellos es poderte sentar en el sofá tranquilamente a ver una buena película. Mi favorita de siempre ha sido Lo que el viento se llevó aunque hay otras que podría ver miles de veces como Ciudadano Kane, Ben-Hur, Con la muerte en los talones, El halcón maltés..., lo cierto es que me gusta mucho el cine.

Para mi es un placer sentarte a ver alguna de estas películas, tu sola, sin nadie que te moleste. Por eso odio que me hagan una visita cuando estoy tan a gusto en casa, además suele ser algún familiar pesado que no tienes ganas de ver. Son gente de esa que se aburre y no tiene nada mejor que hacer que venir a verte para contarte sus penas. A mi me pasa sobre todo con un par de primas que son un poco inaguantables ya que solo saben hablarme de lo malas que están y los achaques que tienen. Pues claro, como van a estar, si son viejas, pero digo yo que hay otras cosas de las que hablar, no siempre de lo mismo.

Pero ya no hay cosa que más odie que esas visitas se produzcan cuando ya estoy con pijama con visos de irme pronto a la cama. Soy una persona que prefiere irse a dormir pronto, a eso de las diez y media generalmente, por eso me pongo de mala leche si me vienen a visitar a las 10 de la noche por ejemplo, ¿pero a quién se le ocurre? pues ya me ha ocurrido alguna vez. Me dan ganas de visitarles yo a las 7 de la mañana un domingo pero una tiene un mínimo de educación.

jueves, 7 de junio de 2007

¿Por qué la gente subraya los libros de la biblioteca?

Desde hace unos cuantos años soy socia de la biblioteca del barrio, antes teníamos una que era bastante limitada de espacio, creo que me leí casi la mitad de las obras literarias y alguna otra que me llevé a casa por curiosidad. Desde hace un par de años contamos con una mucho mayor y la verdad que el cambio se nota, sobre todo porque además de aumentar el número de volúmenes y añadir nuevos formatos a la colección, como vídeos y música, hay mayor espacio. De entre las obras no literarias que cojo alguna vez suelen encontrarse las de historia, arte y alguno sobre ciencia para principiantes, y es en ellos donde en más de una ocasión me he encontrado con que alguien había estado subrayando fragmentos.

Imposible que alguien escriba tantos libros como César Vidal

De verdad que esta es una de las cosas que más odio en la vida, ¿por qué la gente subraya los libros que no son suyos? Además de deteriorar las hojas es bastante molesto leer con esos rallajos, algunos de los cuales tachan las letras. Pero el caso más extremo que me he encontrado es el libro subrayado con marcador rosa, por supuesto que al día siguiente fue a la biblioteca y hablé con Paco, el bibliotecario. Me dijo que la única solución era comprobar los libros cuando los devolvía la gente para hacerles pagar el libro deteriorado pero que era algo inviable de momento porque no había gente suficiente en primer lugar y en segundo porque probablemente perderían a ese usuario.

Así pues cada día tengo más claro que la gente en este país no piensan en los demás y que cuando algo es de todos se cuida menos que cuando es de uno mismo.

jueves, 17 de mayo de 2007

Jacinta: el lenguaje de nuestras adolescentes

Hoy voy a ser concreta e iré al grano. No me gusta la forma de hablar que tienen algunas jovencitas en este país, las escucho y me dan ganas de salir corriendo. Están contínuamente diciendo tacos, hablan muy deprisa y con una violencia exacerbada que irrita mis oídos.

Odio la utilización de la palabra tía, perdiendo su significado original, repetida hasta la extenuación puede provocar un brote de cólera y de ganas de taparle la boca a la muchacha en cuestión. Otra palabra que les gusta mucho decir es o sea. Es algo superior a mis fuerzas, además a riesgo de parecer vulgar, a veces pienso que hablan con un pene metido en la boca. Este grupo de chicas, las del tía y el o sea, es lo que ahora se llama pijas.

Pero hay otro grupo que me preocupa aún más, aunque a veces es una mezcla del primero, son las malotas, las chunguitas o las juanis, como he oído por ahí alguna vez. Jóvenes que escuchan pseudoflamenco, hablan muy deprisa, profieren multitud de tacos y van con los nudillos pelados de las trifulcas en las que se ven envueltas. Pero de este grupillo hay una cosa que me llegó al alma el otro día cuando escuché a dos amigas hablando entre sí, una le dijo a otra macha. ¿Qué es eso de macha? Si lo pensáis bien no tiene ningún sentido porque según la RAE una macha es un molusco comestible y muy abundante en los mares de Chile y Perú. En castellano, que yo sepa, existe la palabra macho y la palabra hembra, no la palabra macha, por ello que no comprendo su uso y menos teniendo una palabra tan bonita como mujer.

jueves, 19 de abril de 2007

Viejuna Jacinta y las obras

Hola amigas y amigos, en primer lugar quería daros las gracias por las palabras tan buenas que tenéis sobre mi persona. Es un alago que entréis solo en el blog para ver si he escrito algo porque a decir verdad el contenido del mismo, exceptuando mi sección, es bastante deplorable.

Pero dejemos esos temas a un lado para hablaros de las dificultades que tengo para llegar a mi casa desde el mercado. Resulta que hay una obra para hacer un paseo pero mientras la terminan (ya llevo 3 meses) me complican bastante la movilidad. Me explico, han puesto unas madera para pasar por encima de una zanja, el suelo levantado es irregular y además hay placas de hiero para tapar agujeros.

Si posees buenas piernas seguro que no tienes ningún problema para salvar los obstáculos, pero yo que ya no estoy para correr una maratón tengo que ir con bastante cuidado. Pero mucho peor lo tiene mi vecino Damián que ha de dar una vuelta considerable para llegar a casa porque con la silla de ruedas no puede pasar por la obra. Si quisieran estoy segura de que Damián o yo podríamos cruzar por ahí sin pasarlo mal pero es mucho más sencillo poner cuatro tablas y arreglado.

jueves, 22 de marzo de 2007

Jacinta y sus consejillos blogueriles

Hola amigos y amigas, hace poco leí en la prensa que una señora de más de 100 años era la bloguera más vieja del mundo, yo por supuesto no tengo tantos años ni tengo blog propio aunque lo que sí hago es leer algunos de vuestros blogs. Me gusta porque aprendo cosas y me entretienen pero hay algunas que no me agradan.

En primer lugar cuando entro en un blog me desagrada muchísimo que suene una música o canción porque yo tengo puesto algún CD de Lola Flores o Isabel Pantoja y me impide escucharlo, cuando esto me ocurre y no encuentro rápidamente cómo parar la música del blog lo cierro inmediatamente.

Después algo decisivo antes de entrar a leer el contenido es el continente, me estoy refiriendo a los colores y el tamaño de la letra, por favor no utilicéis colores que te destrocen la vista ni una letra muy enana porque yo a mi edad la vista ya no la tengo como cuando era moza. También es interesante adjuntar al texto alguna imagen puesto que le da visualidad al blog porque todo texto puede parecer monótono para la vista.

Por último, prefiero entradas de tres o cuatro párrafos que relatos enrevesados y repetitivos de 20 párrafos, en los que se cuentan miles de cosas pero no se profundiza en ninguna, o en las que se da una vuelta a la misma idea hasta que acabas mareada.

Pero evidentemente, cada uno en su blog puede escribir lo que quiera aunque yo desde el punto de vista de lectora creo que son cosas que se podrían tener en cuenta.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Odio a los chulos de los coches

Hola, buenas tardes, hoy quería aprovechar para hablaros de la gente que se cree superior al resto por tener un buen coche. Yo me pregunto en primer lugar: ¿qué es un coche? en mi modesta opinión es una máquina con la que puedes ir de un punto x a un punto y. Pero sin embargo, con el tiempo se ha cargado de otros significados, de manera que no es lo mismo ir en un coche modesto que ir en uno lujoso, en uno deportivo, en uno descapotable, en una limusina o en una furgoneta.

Cada coche representa un estatus social, no te va a ver igual el resto de la gente según el vehículo que tengas, muchos incluso lo aprovechan para ligar alardeando de recursos económicos materializados en forma de coche. En mi opinión me parece todo patético, yo no tengo carné y a mi edad ya no lo tendré pero lo primero que buscaría en un coche es la seguridad, además si con las normas de tráfico no se puede correr por qué venden coches que alcanzan los 200 km./h. (algunos muchísimo más). Y para qué quieres fardar de coche delante de las chicas si después cuando te conozcan se van a dar en seguida de que eres medio tonto a no ser que ellas también lo sean.

Sin que sirva de precedente le he pedido al Chasky que me ponga este vídeo para completar mi escrito que encontré mientras navegaba por internet.

jueves, 4 de enero de 2007

No puedo andar a gusto por la calle

Estoy harta, estoy harta y estoy harta de no poder andar a gusto por la calle. Todo está lleno de mierda y ¿por qué? la respuesta es muy fácil, porque somos unos guarros todos. Entre lo que más odio están los escupitajos, todo está lleno de babas de la gente, algunos incluso he visto que tienen ese tic; de las caquitas perrunas mejor no hablar pero hay algo en lo que me he fijado últimamente y con lo que no puedo.

Yo no he fumado nunca pero si lo hiciera no iría por ahí tirando las colillas al suelo, ¿acaso las tiran en casa a la alfombra? A ver, ¿cuántos de los fumadores que están leyendo esto tiran las colillas en las papeleras? Supongo que la minoría por lo que veo, no sabéis lo feo que es ir por la calle y ver que está todo sucio lleno de colillas, aunque más feo es ver a algunos drogadictos de mi barrio recogerlas.

Pero el colmo de los colmos de los guarros de las colillas es echar al suelo todo el contenido del cenicero de sus coches. Eso lo he visto yo con mis propios ojos cuando me iba a pasear anteayer por la mañana, un señor vaciando todo el cenicero lleno de restos de cigarrillos en la carretera al lado del bordillo. Esto es de cerdos y de falta de civismo, son ustedes unos cochinos, coñe.

lunes, 4 de diciembre de 2006

La viejuna Jacinta va al centro comercial

El viernes pasado fui a acompañar a una amiga a comprarse una falda que necesitaba y me dijo que las había muy baratas en una tienda de un centro comercial que está aquí al lado. Así que allí fuimos, eran las 7 o por ahí y me sorprendió la cantidad de jovenzuelas que había allí, todas muy arregladitas y enseñando jamones. Aquello era una locura, que cantidad de gente, y encima tienes que oir algunas barbaridades por parte de esas chicas despendoladas, que boquita tienen las niñas, yo se las lavaba con jabón.

Después fuimos a tomar algo a un bar, uno que tienen montaditos y después de 10 minutos para pedir como nadie nos hacía caso me levanté de la mesa, cogí a un camarero y le canté las cuarenta, pero en vez de darme la razón y perdirme disculpas me dijo que tenía que apuntar yo lo que quería en un papel y llevarlo a la barra, después nos llamarían para recoger los montaditos que pidiéramos. Pero esto qué es, no me dio la gana hacer aquello y se lo dije al chico, quería que nos tomara él nota y nos trajera lo que queríamos, ¡¡vamos hombre!!, pero él todo chulito me dijo que no lo iba a hacer y que saliéramos por la puerta si no estábamos conformes, así que eso hicimos.

Pocas veces he estado estresada pero me he dado cuenta que los centros comerciales me lo producen, no vuelvo a pisar uno.

martes, 14 de noviembre de 2006

Niños pegamaestros

¿Hasta dónde vamos a llegar? Creía que había visto todo de esta juventud pero lo que no me creía que iba a ocurrir es que le zurraran a sus profesores. Esto es terrible, tenemos a un montón de chicos y chicas que no respetan la autoridad de sus profesores, padres ni de los curas de sus barrios.

En mis tiempos a los maestros se les tenía un gran respeto, eran la voz de la sabiduría y como tal tenían un halo de superioridad, es más, cualquiera que se saliese lo más mínimo del marco normativo le enseñaban rápidamente lo que era la disciplina. Había veces que no quedaba más remedio que darle algún coscorrón para que aprendiera por las malas porque no lo hacía por las buenas.

¿Pero ahora qué pasa, cómo pueden enseñarles cosas a los niños? Primero no les interesan; segundo, ya no les da miedo que los padres se enteren de que catean; tercero, saben que los profesores no pueden hacerles nada si ellos se niegan a hacer lo que les dicen; cuarto, a veces los padres son peores que los niños y están peor educados; y quinto, los niños de hoy en día son unos gamberros.
Además con que en una clase haya dos o tres de estos hijos de satanás ya se verá afectada toda la clase así que alguién puede decirme ¿qué puede hacer un maestro ante estos animalitos?