Este jueves tuvimos la cena de empresa y la verdad es que no hay mucho que resaltar a excepción claro está de la presencia del chico crema. ¿Y sabéis dónde se sentó? Efectivamente, a mi lado.
Esta privilegiada situación me sirvió para saber más cosas sobre él: vive con sus padres y todos excepto él están en paro; gracias a su sueldo del mes no les han cortado la luz; se ha hecho un tatuaje con su nombre en la espalda y como no tenía pelas no se ha echado durante varios días la crema desinfectante; un día su novia y él se liaron a hostias; su novia quería adoptar a un niño; canta en un grupo de rap; no come nada de verdura, y de fruta tan solo le gustan las manzanas; cuando tenga más pelas se va a comprar un portátil y unos altavoces mazo crema para su coche (al cual le ha echado varias veces la culpa por llegar tarde).
Si adoptan un niño, en unos años será algo así
Pero lo mejor es que bebió como un campeón, se metió más de una botella de vino el solo y la cena la remató con ocho o nueve chupitos de orujo (sin exagerar). Después estuvimos en un garito, yo me tomé una copa y me largué que al día siguiente había que currar, sin embargo el chico crema allí se quedó.
Resultado: el viernes a las 12 de la mañana llama al curro y dice que está destrozado, le duele mucho la garganta y que no va a ir a currar. Futuro inmediato: el chico crema abandonará la empresa y con ello mi miedo a ser esperado a la salida.
Hoy el nuevo compañero ha llegado 1 hora tarde. Dice que se ha quedado dormido (y ya van dos en 12 días) porque ayer se acostó tarde viendo el partido de fútbol y haciendo el tercer tiempo. Ya le han dado un toque para que empiece a cambiar sus hábitos en lo que a la puntualidad respecta.
Pero a parte de esto, que a mi ni me va ni me viene demasiado, hay una cosa suya que me tiene rallado, y es que no para de decir continuamente que las cosas son crema o si son fabulosas que son mazo crema. Por ejemplo, le enseñas una cosa nueva y dice: ¡Qué crema! y si le gusta mucho dice: ¡¡¡Mazo crema!!! ¿Pero alguien ha oído esta expresión antes? ¿Me estoy haciendo viejuno? ¿No estoy en la onda? ¿En poco tiempo los jovunos me hablarán y no entenderé la mitad de las cosas?
He cambiado de parque al que ir a correr y ¿sabéis lo que me encuentro este viernes? A varios grupos de adolescentes de 13 o 14 años tirados en el césped. No voy a generalizar porque seguramente no todos iban perjudicados por el alcohol, pero en concreto un grupillo tenían una botella de J&B y otra de Cacique de las que estaban dando buena cuenta.
No estaba así el parque pero casi
Serían en torno a las 19:30 y estoy seguro que llevaban ahí casi todo el día, se habrían llevado el bocata y a disfrutar del buen tiempo, fresquitos a la sombra de un árbol, mientras se toman sus copejas. Lo malo es que a estas edades, como muchos sabemos, los chavales no saben beber y algunos se acaban perdiendo, y este era uno de los casos. Así que aquello era un auténtico caos, unos bebiendo, otros llevando a un chico, o casi niño, a la fuerza a mojarle en una fuente, otros jugando a las cartas y otro echando piropos a las niñas que pasaban por allí.
Piropo por decir algo, un niñato que no medía ni metro y medio le suelta a gritos a una muchacha: “te voy a llenar la franja de hormigón”.
¿Alguien me puede explicar por qué los raperos o hiphoperos ponen esas posturas cruzando los brazos y estirando los dedos de las manos? Tampoco entiendo lo de lo gorra pequeñica enroscada en la coronilla pero eso es otro tema, volvamos al asunto que nos atañe. ¿Sabéis a qué posturitas me estoy refiriendo? Veamos unos ejemplos:
En cada una de estas imágenes podemos ver también varios aspectos que se pueden observar en estos muchachos y que tampoco entiendo. Vale lo de los pantalones cagaos, la gorra chiquitaja, las sudaderas con capucha y las zapatillas anchas, pero lo de las cadenas de varios kilos , los anillacos o incluso los dientes de oro no me entra, tampoco lo de ir por ahí haciéndote fotos con billetes.
Pero bueno, allá cada cual con sus cosas, mientras no hagan daño a nadie…Y ya puestos aprovechemos el post para ver algunas fotillos más.
Desde hace bastante tiempo un diablillo se me instala en el hombro izquierdo cuando bajo las escaleras mecánicas en el metro. Pero no creo que sea el único, es bajar a las profundidades terrestres y a todo el mundo se le posa en el hombro, cual pajarillo colorado, un demoño.
A cada uno supongo que nos dirá una cosa diferente, a las viejunas les dirán que maten por un asiento si es necesario, que los jovunos quieren acabar con ellas, etc.; a otros les dirán que pongan la música a toda hostia porque lo que escucha es lo mejor y debe ser compartido, otros compartirán con todos su periódico, otros su olor, otros su tos, algunos sus mocos; los habrá que no compartan una barra para agarrarse o su espacio vital, irá el metro lleno pero no dejarán de leer y no cederán ni un milímetro del espacio que consiguieron cuando el metro iba vacío.
Pero a lo que vamos, ¿qué me dice a mí el demoño? Pues lo que me dice es que baje corriendo las escaleras mecánicas mientras enchufo collejas a la gente que se queda en el lado derecho de las mismas. Y no es un pensamiento que me haya venido una sola vez, qué va, últimamente lo pienso muy a menudo al observar algunas collejas muy jugosas. Pero bueno, de momento me estoy controlando porque no quiero discriminar al angelito, si no le hago puñetero caso a él tampoco voy a hacérselo al diablillo.
A mediados de los 80, un grupo de malosos vio la oportunidad de ganar pelas a raudales. Era una empresa a largo plazo, y para ello era necesario comenzar a llenar la cabeza de los niños con ideas que en un futuro les iban a resultar de gran ayuda para vender su producto.
Me estoy refiriendo a… las PASTILLAAAAAAACAAAAAASSS!!!!
Aquel grupo de gente sin escrúpulos pensaron en fabricar pastillas con las que dar un subidón en las discotecas, mientras bailas al ritmo de Chimo Bayo y sonidos similares. Pero para venderlas más fácilmente debían estar seguros de que la muchachada iba a aceptarlas bien. Y justo para esto crearon una serie destinada al público infantil y futuros consumidores de pastillas.
Me estoy refiriendo a… FRAGGLE ROOOOOOOCKKKKK!!!!
Lo primero que hicieron fue que la serie comenzara con una canción pegadiza:
Vamos a jugar tus problemas déjalos Para disfrutar ven a Fraggle Rock
Hay que trabajar no podemos descansar vamos a cantar con Gobo, Muzzy, Dudo, Bombo, Rossi...
Vamos a jugar tus problemas déjalos Para disfrutar ven a Fraggle Rock ven a Fraggle Rock....
Una vez recordada la intro por todos, es necesario hacer varias observaciones para comprender el verdadero objetivo de esta, aparentemente inocente, cancioncilla:
- Punto 1: Fraggle Rock iba a ser una macrodiscoteca donde se venderían pastillacas a cascoporro. Pero justo cuando iban a comenzar a construirla se dieron cuenta de que sería más rentable, y más seguro, expandir su negocio y no centrarlo sólo en una discoteca, de forma que todos los implicados estarían más seguros de posibles husmeos policiales. Además una vez comenzó a tener éxito la serie, prefirieron que no se relacionara a esta con ningún garito, de forma que su verdadero objetivo no resultara algo evidente.
DJ Perrete iba a pinchar la mejor música del momento
- Punto 2: Resulta clarísimo el objetivo de la cancionceja: hay que disfrutar, pasárselo bien, mover la maquinaria, cantar y vivir la vida a tope.
- Punto 3: Hay que trabajar. ¿Por qué hay que trabajar? Para tener dinero. ¿Y para qué es necesario el dinero? Creo que en la siguiente canción vais a entenderlo.
Y es que llegado el punto en el que ya todos los chavales estaban enganchados a los Fraggle Rock, fue el momento de dar la estocada definitiva. Para ello, idearon una canción mucho más directa que penetrara en las mentes de la muchachada, ahora abierta a cualquier mensaje que los pequeños seres de colorines les dijeran. Y es así como surgió esta canción:
Menos mal que algunos de nosotros tenemos la cabeza bien amueblada (en mi caso con una neurona fui inmune), y a pesar de ver la serie no nos afectó esta campaña de enganche a las pirulas. Así que ya sabéis, mucho cuidado cuando veáis la tele porque puede ocurrir que os estén llenando la cabeza con miles de historias raras.
Cada vez tengo más claro que uno de los objetivos de los guiris jovunos cuando vienen de vacaciones a España es emborracharse todo lo que puedan. Es el caso de un guiri con el que me crucé este fin de semana en Madrid, lo que me extrañó es que fuera sólo, no sé, a lo mejor le dejaron tirado sus colegas.
Yo califico los pedos (de borrachera, no de cuescos) en tres tipos: los depresivos, los violentos y los graciosos. Afortunadamente en este caso estaba en el tercer grupo. Cuando le vi a lo lejos se cruzó con una viejuna que iba con su perrillo, el animalillo, de raza perro patada, comenzó a ladrarle (como hacen con casi todo el mundo) y el guiri en vez de soltarle cualquier improperio intento hacerse amigo de él. Para ello se puso a cuatro patas y le empezó a ladrar, el perrillo hizo lo mismo, fijaros que por un momento hasta pensé que estaban comunicándose entre ellos. Pero al final, la viejuna acabó cortando el rollo cogiendo al perrete y pirándose de allí a pesar de los ladridos de pena del guiri.
Vuelta a su forma humana, el guiri decidió fumarse un cigarrito, cogió el tabaco sin problemas pero tuvo la mala suerte que al sacar el mechero del bolsillo se le cayó al suelo. Vaya, ahora tendría que agacharse, y es lo que hizo pero tuvo de nuevo la mala fortuna de que a causa de un movimiento de tierra bajo sus pies, cayó de culo. El tío se descojonaba mientras tirado en el suelo se estiraba para activar los músculos, ya que iba a necesitarlos para volver a ponerse de pie de nuevo. Primero, con mucho esfuerzo se puso a cuatro patas y luego, a pesar de que las piernas le tambalearon un poco, consiguió sostenerse de pie. Y qué mejor para celebrarlo que metiéndose en un bar a tomarse algo.
Ahí es donde le perdí la pista pero seguro que aún le quedaba noche para disfrutar.
Desde hace unos meses, cuando vengo de currar me encuentro de vez en cuando a unos chavales en la salida de la estación pidiendo pelas. Vale, pensaréis que qué tiene eso de especial, cuando en cada estación de tren o metro de Madrid siempre hay alguien pidiendo. No tendría nada de especial si no fuera porque los chavales en cuestión no van andrajosos, sucios o con síntomas de enfermedad.
Los niñatos de unos 18 años van con su ropa de marca pidiendo dinero para un billete. Desconozco si alguien les da algo pero se nota a la legua que las pelas que consigan se las van a gastar en alcohol y porros ese mismo día. Y lo peor de todo, es que además se colocarán en el parque de debajo de mi casa para tirarse ahí hasta las tantas de las noche, impidiendo que los tontos que tienen que currar al día siguiente (véase un servidor) duerman tranquilamente.
Niñatos gilipollas haciendo lo que mejor saben: el gilipollas
De todas formas, supongo que si los sigo viendo de vez en cuando será porque algo de dinero sacan. El caso es que me parece de lo más patético que estos niñatos, a los que seguro no falta de nada, tendrán un armario lleno de ropa, comida en la mesa todos los días, la última consola del mercado, y lo mismo hasta coche, estén pidiendo pelas. Si no hay más remedio que pedir dinero porque no queda alternativa, yo creo que todos lo haríamos; sin embargo al menos en mi caso sería lo último, antes de eso lucharía por encontrar un trabajo y luego si me da la gana gastarme las pelas en litronas y porros.
Ya estoy de vuelta después de un finde estupendo, con su playita, su paellita, sus Hogueras de San Juan, sus copillas, y además con buenísima compañía. Y más me vale haber desconectado todo lo posible porque hoy he tenido un fantabuloso día de trabajo, con multitud de marrones y saliendo de la oficina a las 20 h. Pero bueno, mañana será otro día.
En cualquier caso no voy a enrollarme demasiado en este post porque estoy un poco cansado, pero no puedo dejar de contaros la cantidad de mozas que vi sufriendo en Alicante. Además lo peor de todo, es que sufrían porque querían. Ellas todas monas, con sus superminifaldas luciendo tipico, sus escotazos y claro, no pueden ir con cualquier tipo de calzado, han de llevar taconazos que al final no son capaces de soportar. El resultado, un montón de chicas superdivinas con los zapatos en las manos y andando descalzas por la calle con el peligro que ello conlleva, puesto que como sabéis en fiestas las calles tienen más mierda de lo normal.
Que está genial ir lo arregladas que quieran y luciendo cuerpo, pero creo que eso es compatible con ir cómodas, que bastante se sufre ya con otras cosas.
Seguro que habéis visto en multitud de ocasines unas zapatillas colgadas de un cable o de la rama de algún árbol. Ahora ya no es tan habitual verlo pero recuerdo que cuando era pequeñajo te las encontrabas a porrillo. De hecho en mi barrio había un cable en una plaza cercana a mi casa que estaba lleno de zapatillas, yo por si acaso no pasaba por allí, sólo porque pensaba que había un grupo de imbéciles esperando a gente indefensa para arrebatarle su calzado y unirlo a su colección.
Zapatillas colgadas en un callejón de Granada que encontré el año pasado
Aunque me daba miedo pasar por allí, una de las ilusiones que tenía de pequeño era ver en persona el momento en el que colgaban las zapatillas del cable en cuestión, porque tenía muchas interrogantes al respecto:
1. ¿De quién eran esas zapatillas?, ¿era de algún zumbado con alto poder económico y podía permitirse perder un par de zapatos?, como he dicho antes, ¿un grupo de malotes le hacían una encerrona a alguna víctima indefensa, seguramente algún empollón o el más débil de un grupo, para quitarle las zapatillas y reírse un rato de él?
2. ¿Colgarían las zapatillas a la primera?, ¿necesitarían varios intentos, llegando incluso a pensar en abandonar la empresa, por no acertar en la diana?, ¿habría un especialista colgador de calzado?
3. En caso de que le quitaran las zapatillas a algún mártir, ¿haría la penitencia yendo a casa descalzo mientras los gamberros se reían de él?
4. ¿Cuánto tiempo pueden durar unas zapatillas colgadas antes de que sus cordones se pudran y se caigan al suelo?
El caso es que jamás he visto cómo se colgaban estas zapatillas, así que si alguien tiene alguna respuesta a mis preguntas le agradecería enormemente que la compartiese conmigo.
Creo que últimamente me estoy pasando con los posts del metro pero es que no me digáis que no da juego: un montón de gente, cada uno de su padre y su madre, de todas las edades y muchos amargados por tener que ir a currar otro día más.
Además cada vez te sorprendes más de lo que puedes llegar a escuchar y del salto generacional que hay ya entre mi persona y los adolescentes de hoy en día. Reproduzco (o intento hacerlo lo más fielmente posible) el diálogo entre un grupo de chicas (niñas) de unos dieciséis años:
- Oye Silvia, ¿qué talla de sujetador utilizas tú? - le dice una pija a la otra. - Una 85, ¿y tú? - le responde la Silvia. - Yo una 90 - contesta la niñata. - Pues para lo delgada que estás es bastante - le dice una rubia vestida al más puro estilo choni. - Que va tía, yo en cuanto tenga 22 años me voy a operar y me voy a poner 115 - dice la chavalica como si tal cosa.
Qué lástima me dio la pobre, más la valdría disfrutar de la edad que tiene ahora y dejarse de las gilipolleces que hará dentro de seis años. En cualquier caso está claro que retocarse el pecho está de moda, yo para nada me opongo a ello, cada cual es libre de hacer lo que quiera con su dinero y con su cuerpo. Pero lo que ya no me parece nada bien es que uno de los deseos de una niña sea ponerse tetas, o que se frivolice con una operación hasta el punto de dar participaciones para implantes mamarios al comprar la entrada de una discoteca, o que se permita vender galletas para que crezcan las tetas.
Es cierto que la sociedad española ha avanzado en cuanto a derechos en los últimos años, sobre todo desde que la democracia se instauró a finales del año 78. Es digno de alabar cómo se manejó la transición, evitando una posible guerra civil, aunque finalmente una democracia unida a la palabra monarquía, no tiene mucho sentido, ¿no?, es que incluso los dos términos son contradictorios. Si la democracia significa igualdad entre personas y el pueblo es el que elige a sus representantes, cómo puede ser que exista una figura elegida por Dios que, no lo olvidemos, firma todas las leyes para que entren en vigor.
No sé a cuento de qué ha venido este rollo, el caso es que yo lo que os quería contar es que esta sociedad aún tiene mucho que avanzar. Entiendo que a los viejunos y viejunas les cueste más cambiar su mentalidad (sólo tienen ojos para los asientos del metro) pero que algunos jóvenes, mozos y mozas sigan pensando como sus abuelos es algo que me deprime.
Sin ir más lejos el otro día iba en el metro leyendo cuando vi que un grupo de zanguangos, sentados enfrente de mi, iban cuchicheando y riéndose, mientras miraban disimuladamente hacia su izquierda. Así que levanté la vista de mi librico y observé como dos chicas se estaban dando besetes, en seguida comenzó a aumentarme la mala leche, ¿cómo aquellos chavales podían reírse de aquello? pero si el amor es lo mejor que hay en esta vida, ¿aún siguen viendo extraño que una pareja de homosexuales o lesbianas manifiesten su amor en público?, ¿no lo hacemos los heterosexuales y a todo el mundo le parece de lo más normal?.
En fin, que me da mucha pena que este grupito de adolescentes aún tengan la mente tan cerrada y no vean como normal algo tan bonito como el amor entre personas.
Hoy vamos a hablar de la muchachada bailonga y malota que seguro habéis visto en más de una ocasión. Este tipo de “tribu urbana” o como les queráis llamar tienen una serie de rasgos distintivos comunes:
- Se les ve bailando ritmos mierdosos que salen de sus móviles, hacen extraños movimientos con sus manos y sus pies, pero sobre todo con estos últimos que entrecruzan constantemente. Bailan en cualquier lado y la espera, por ejemplo del metro, se hace más entretenida moviendo el esqueleto. Por lo que he podido leer por ahí bailan algo que se llama C-Walk, viene de Clown Walk y algo así es lo que intentan, bailar como un clown los ritmos hiphoperos acompañados con letras de vergüenza.
Unos milikis bailando en una estación de metro
- Llevan sudaderas de estrellitas, las más comunes son las blancas con estrellas rosas aunque hay una gran variedad donde elegir. En el caso de las chicas llevan orquillas en forma de estrellas en el pelo.
- Se hacen un rebuño en la parte baja de la pata del pantalón sujeto según ha llegado a mis oídos con gomas de las de toda la vida. Aunque al parecer ya venden pantalones de estos con goma elástica, velcro o botones. ¿Y para qué se necesita tener el bajo de los pantalones arrebuñado? Para subirse los calcetines por encima a modo de los jugadores de beisbol, imprescindible que los calcetines sean blancos. A mi me parece que van ridículos así pero allá ellos con su moda.
- Otra prenda imprescindible es la gorra, pero no una gorra cualquiera, ésta debe ser pequeñica. ¿Qué no te cabe en la cabeza? No problem, te la enroscas en la coronilla y listo, eso sí, es muy importante que esté ligeramente hacia un lado.
Estos son los rasgos básicos de estos mozos aunque pueden complementarse con más cosas, por ejemplo es también relativamente común que lleven un piercing en el labio inferior, hablan muy chungo porque se creen muy chungos, son malotes de los malos y chulitos entre los chulos. En mi barrio siempre van en grupos de 4 o 5 zagales y al menos uno de ellos es negro, a los que por cierto les encaja mejor la gorra en la coronilla.
Seguro que vosotros también les habéis visto pulular y bailotear por las calles de vuestra ciudad.
Ahora que para muchos llegan los exámenes, para otros llegan días de duro trabajo. Es el caso por ejemplo de las limpiadoras que curran en las bibliotecas de universidades.
Tengo a una amiga que trabaja en una de estas bibliotecas y las limpiadoras le cuentan unas cosas flipantes. Antes de entrar en detalle contar que en las salas de trabajo la dirección de la biblioteca ha decidido no dejar entrar a parejas, ya que al parecer se han llegado a encontrar preservativos. La verdad es que yo aquí entiendo a los muchachos, al menos en mi caso en época de exámenes me estaba todo el rato tocando, no sé, supongo que el cuerpo te pedía aliviar tensiones.
Pero ya entrando en materia, las pobres limpiadoras tienen que emplearse a fondo en los baños siendo más fuertes que nunca para no potar ante algunas cosas que ven. Por el bien de todos y el mío propio (me han pedido "amablemente" que no sea tan explícito cuando hablo sobre heces, vomitonas, eructos o pedos) voy a evitaros leer lo de las paredes con caca, váteres atascados o mocos en el suelo. Sólo quería pedir a los mozos que apuntéis bien cuando meais, que yo comprendo que a veces caen unas gotas fuera pero que todo el pis caiga en el recipiente de la escobilla es fallar demasiado.
Y para finalizar algo gracioso, a veces estás estudiando y sin querer te pones a pintar chorradas, lo que pasa es que el mozo o moza (seguro que mozo) se dedicó a pintar sobre la mesa. Empezó a dibujar una cabeza, unos brazos, un torso, unas piernas, entre ellas dos bolitas y una figura más alargada en el centro de ambas. Al final sin darse cuenta había dibujado en la mesa un tío en pelotas, con sus cosas colgando y todo, así que para solucionar el entuerto decidió poner un post-it encima y dibujó al mismo personaje pero con ropa. De esta manera ya no le distraería la desnudez del dibujo para seguir estudiando a tope el resto del día.
¿Cuántos de vosotros aborrecéis a los chulos? Seguro que al 95 % no os molan nada, pero entonces por qué la gente es chula o va de chula, ¿es que no se dan cuenta de que va en contra de ellos mismos?.
Pues parece que no, el caso más extremo es el de un tío que va a jugar al frontón y que se cree el mejor. Es innegable que es bueno pero hay otros tantos que le pueden ganar aunque él achaca eso a su forma física: "Si yo me cuidara no me ganaba nadie, con el golpe que tengo sería invencible, lo que pasa es que me gusta mucho comer y la juerga".
Si yo fuera como él podría también decir: "Si tuviera superpoderes dominaría el mundo, con lo friki que soy sería invencible, lo que pasa es que no tuve suerte de nacer con poderes".
De todas formas, allá él con su bocaza, lo que está claro es que a la gente ya le está empezando a caer muy gordo.
Últimamente viene un repartidor al trabajo que no tiene desperdicio. Lo primero que te llama la atención es que va con gafas de sol haga el tiempo que haga, a él esto se la tiene sin cuidado, es parte de su imagen y así lo hace ver (aunque no vea nada). Otro de sus rasgos físicos reseñable es el pelo, un poquito largo con mechas rubias, aunque no parece que esté demasiado sano, quizás se deba a que se lo plancha para alisárselo porque muchos pensamos que lo tiene churrascado.
Pero lo mejor de este personaje es su chulería y desvergonzada actitud a la hora de dirigirse a las mujeres. El otro día llega y antes de llevarse unos bultos le pregunta a mi compañero Rubén si puede pasar al baño, “claro” le contesta este. Sale de mear y le dice antes de marcharse:
- Está buena la rubia esa que se sienta a la derecha. - Sí, sí – le responde mi compañero pensando que aquel repartidor es un poco gilipollas.
Yo no voy a un centro de trabajo pensando en ligar, pero mucho menos se lo comento a alguien a quien conozco desde hace un mes al que solo le entrego y recojo los paquetes que me da. No sé, a lo mejor es que el rarito soy yo, el caso es que aquí no queda la cosa, el lunes al marcharse le volvió a hacer otro comentario a Rubén:
- Oye, joer qué buena está la chica morena que está sola en el despacho.
Rubén no responde, se queda flipado y sin palabras. Aunque lo mejor de todo estaba por llegar, ayer mismo le pide el chulito molón a mi compi que le eche una mano para subir unos cuantos paquetes. Así que allí bajan los dos y ya en la calle mientras sacan las cajas de la furgoneta pasan dos chicas bastante guapas:
- ¡¡¡Ehhhhh rubias!!! – grita el de las gafas de sol, aunque con poco éxito porque no le hacen ni puto caso –. ¡¡¡Ehhhh rubias!!! – vuelve a gritar.
Ante tanta insistencia ambas se dan la vuelta y él señalándose a si mismo las dice:
- ¡¡¡Soltero!!!.
Ellas se quedaron alucinadas preguntándose de qué iba aquél esperpento. Pero ahí no iba a quedar la cosa porque aún tenía que pronunciar la última frase para que las pobres chicas salieran huyendo:
- ¡¡¡Pero por alguna de vosotras perdería la soltería!!!.
La verdad es que me parece un poco lamentable y por cosas como esta me alegro de no saber ligar, al menos no de la forma que la hace este chaval.
Contexto: - Fin de semana - Un vagón del metro. - Hay un grupo de adolescentes, chicos y chicas. - Una de las chicas tiene un herpes en los labios. - Los chicos se ríen del herpes. - La chica está mosqueada porque con el herpes no está todo lo mona que ella querría. Conversación a gritos: - Chico tocapelotas: Lucía, ¿qué te pasa hoy?. - Lucía (alias La Herpes): Que te den por culo. - Chico tocapelotas: ¿Dónde tienes el herpes? - La Herpes: En el coño, gilipollas.
Tengo una amiga que se llama Amparo, la verdad es que es una buena chica, muy alegre y que no pasa nunca desapercibida debido a sus nada comunes medidas. Mide 1,95 y pesa 130 kg. y es campeona de Europa de Pressing Catch, lo cierto es que este post es para homenajearla porque nos aprovechamos mucho de ella.
Amparo con las amigas que me va a presentar un día de estos
Tener una amiga de semejantes dimensiones y con una velocidad tremenda para repartir hostiejas te permite salir más tranquilo de marcha. Hay mucho buscalíos suelto por ahí pero con Amparo y su grupillo no se atreven a meterse porque ya la conocen y saben que a la mínima que se pasen se llevan una caricia con la mano abierta.
¿En los pubs qué es lo más coñazo? Si están llenos de gente sin duda el momento de salir, alguien tiene que hacer de avanzadilla y todos se hacen los remolones, es un rollo tener que ir pidiendo perdón para que te dejen pasar, meterte entre medias de grupillos, con mi torpeza habitual suelo tirar algunas copas y soportar la mirada amenazante de los que ya están un poco chispados, en definitiva que yo si puedo me intento escaquear de salir el primero. Pero con la Amparo no hay problema, encabeza la comitiva y como una máquina quitanieves va apartando hacia los lados a todas las personas que se interponen entre ella y la puerta de salida.
¿Y en los conciertos qué me decís? Siempre hay alguno que suele llegar tarde pero con la cantidad de gente que hay es complicado encontrar a tus colegas. Con la Amparo no tienes problemas, echas una rápida mirada al horizonte y donde veas un ser que sobresale, tanto de ancho como de alto, allí estarán todos los amiguetes a su sombra.
Pero lo mejor de todo es que la Amparo es una buena tía con la que puedes contar para cualquier cosa, eso sí, si alguna vez la conocéis no dejéis que os de un abrazo.