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domingo, 7 de marzo de 2010

Modo detectar trampas


Cual juego de rol durante estos días, ya demasiados días, hay trampas que se activas debajo de nuestros pies. ¿De qué está hablando ahora este tarao? – os preguntaréis. Dejadme que os lo explique porque vais a entenderlo a la perfección.

Aunque no nos percatemos cuando el cielo está soleado, hace buen tiempo y no se ve ni rastro de nubes, debajo de nuestros pies se esconden miles de trampas. Durante esos días de bonanza climática y sol a raudales, las trampas se encuentran desactivadas, en estado de letargo hasta que el tiempo cambie. Y es con esta temporadita de lluvias que llevamos cuando se poden en modo on, causando estragos en el tren inferior de los viandantes.

Después de esta introducción, con la que no os habréis enterado de nada, vamos al grano. Resulta que en Madrid, y seguro que en muchos más lugares, hay un montón de baldosas sueltas, que si las pisas en principio tampoco pasa nada. Pero estas aparentemente baldosas inofensivas con un poco de lluvia se vuelven peligrosísimas para nuestros pantalones. Basta con pisar una para acabar con barro hasta las rodillas y las zapatillas con churretones, así que después de varias experiencias de este tipo, ahora cuando llueve voy en modo detectar trampas por la calle.

jueves, 26 de febrero de 2009

El misterioso momento de colgar unas zapatillas en un cable


Seguro que habéis visto en multitud de ocasines unas zapatillas colgadas de un cable o de la rama de algún árbol. Ahora ya no es tan habitual verlo pero recuerdo que cuando era pequeñajo te las encontrabas a porrillo. De hecho en mi barrio había un cable en una plaza cercana a mi casa que estaba lleno de zapatillas, yo por si acaso no pasaba por allí, sólo porque pensaba que había un grupo de imbéciles esperando a gente indefensa para arrebatarle su calzado y unirlo a su colección.

Zapatillas colgadas en un callejón de Granada que encontré el año pasado

Aunque me daba miedo pasar por allí, una de las ilusiones que tenía de pequeño era ver en persona el momento en el que colgaban las zapatillas del cable en cuestión, porque tenía muchas interrogantes al respecto:

1. ¿De quién eran esas zapatillas?, ¿era de algún zumbado con alto poder económico y podía permitirse perder un par de zapatos?, como he dicho antes, ¿un grupo de malotes le hacían una encerrona a alguna víctima indefensa, seguramente algún empollón o el más débil de un grupo, para quitarle las zapatillas y reírse un rato de él?

2. ¿Colgarían las zapatillas a la primera?, ¿necesitarían varios intentos, llegando incluso a pensar en abandonar la empresa, por no acertar en la diana?, ¿habría un especialista colgador de calzado?

3. En caso de que le quitaran las zapatillas a algún mártir, ¿haría la penitencia yendo a casa descalzo mientras los gamberros se reían de él?

4. ¿Cuánto tiempo pueden durar unas zapatillas colgadas antes de que sus cordones se pudran y se caigan al suelo?

El caso es que jamás he visto cómo se colgaban estas zapatillas, así que si alguien tiene alguna respuesta a mis preguntas le agradecería enormemente que la compartiese conmigo.

martes, 11 de marzo de 2008

La botella y la hija de Tina Turner

Ha llegado a mis oídos que al parecer gustan mis posts sobre el metro, lo cierto es que este maravilloso transporte te da la posibilidad de analizar al género humano en sentido puro. Por ejemplo, gracias al metro sé que la mayoría de la gente quiere pasar desapercibida, excepto algunas personas a las que le gusta ser el centro de atención a casi ninguno nos gusta tener un montón de miradas posadas en ti.

¿A aquellos que cogéis el metro no os ha pasado nunca encontraros una botella, lata u objeto semejante rodando por el suelo del vagón? Eso es lo que me pasó ayer, una botella de agua iba y venía al vaivén del metro chocándose con los pies de la gente. ¿Cuál era el problema? Que la botella señalaba a la persona en la cual iban a centrarse unos cuantos ojos y nadie quería que eso le ocurriera. Así que la botellita lo mismo estaba parada en los pies del botaspuntiagudas, en los de la viejuna, al lado de mis zapatillas cochambrosas o en los zapatos de la hija de Tina Turner, que por cierto vaya mata de pelo tenía en la cabeza.

A mi se me paró una vez en el pie derecho y no se iba la cabrona así que le pegué disimuladamente una patadita, la hija de Tina Turner se descojonó. Al principio hacía gracia pero al poco empezó a cansar el asunto, en circunstancias normales alguien cogería la botella para que dejara de molestar, en el mundo del metro la cosa no es así, en una ocasión estuvimos aguantando a una lata yendo de un lado al otro durante media hora. Aunque en este caso la hija de Tina recogió finalmente la botellita atrayendo hacia si todas las miradas, que por otro lado también hubiera tenido posadas en ella flipando con el pelo que tenía.

lunes, 28 de mayo de 2007

Vuelvo al mundo de los memes

Sé que tengo memes por ahí que no he hecho, pido disculpas pero es que no dispongo de demasiado tiempo como para hacerlos y además tenía prioridades a la hora de contaros cositas, es que tengo la cabeza que me salen ideas por todos los sitios y si no las plasmo en forma de post rápido se me olvidan. Es lo que tienen vivir con una sola neurona, no creáis que es fácil aunque todo es acostumbrarse. Así pues quiero anunciar al mundo de los memes aunque por favor no os clavéis demasiado y ahora me los paséis todos a mi.

Este meme quiero usarlo para rendir homenaje a mis zapatillas (que por cierto me costaron sus buenos dineros) y aunque al principio las cabronas parecían un poco remilgadas por fin están empezando a acumular mierda, incluso pienso que les mola embadurnarse de todo lo que pillan en su trayectoria. Al fin y al cabo es lo que quería, unas zapatillas mierdosas con una capa protectora para aguantar más tiempo en mis pies.

El meme viene de Déjà vie y se trata de poner fotillos de mi calzado asi que ahí van dos:


Y por supuesto voy con los calcetines a juego, faltaría más:


Y ahora a nominar, vamos a ver, mmmmm, se lo voy a enchufar a Kay, Alana y Marisa. Ale, tres chicas como tres soles que nos van a enseñar que se ponen en los pies.

martes, 30 de enero de 2007

Zapatillas J'hayber

¿Quién no recuerda estas grandes zapatillas? Recuerdo haber visto las J'hayber allá a finales de los 80 cuando se empezaron a poner de moda y desde entonces siempre ves a alguien con ellas por la calle.

Ahora mismo ya no ves a la muchachada con ellas pero sí a aquellos adolescentes que las llevaron hace quince o veinte años y ya andan por la treintena y cerca de la cuarentena (cuarentena de tener cuarenta años, no de permanecer aislados por viejunos). ¿Qué podemos decir de estas zapatillas? Lo primero señalar el pedazo de suela que tienen de manera que te duran una eternidad hasta que te comes toda, además de eso son casi indestructibles, pero también tienen sus defectillos, por ejemplo pesan una barbaridad y parece que lleves dos bolas de esas de presos sujetas a ellas, y encima ya están un poco pasadas de moda.

A mi me compraron unas hace un porrón, iba al cole y mis padres me las pillaron a pesar de lo que costaban porque me cargaba todas las zapatillas en nada, culpa de eso la tiene mi irrefrenable impulso a pegar patadas a todo lo que veía en el suelo. Sin duda, fue un acierto porque me duraron un montón y además iba tan chulito con mis zapatillas de marca.

Otros especímenes de la sociedad que hacían uso de estas grandes zapatillas eran los yonkis de mi barrio, todos iban con sus zapatillitas llenas de suciedad, los más avispados decidieron comprárselas negras así no se notaba tanto la mierda y además iban a juego con sus pantalones negros hiperajustados a sus piernas de alambre. También podías ver a los heavys con estas zapatillas negras que combinaban perfectamente con sus camisetas de Iron Maiden o Manowar. Actualmente puedo ver a una legión de jhaiberos entre los flipados y viejos que van a jugar al frontón al que suelo ir.