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miércoles, 4 de mayo de 2011

Palabas que molan (III)


La palabra protagonista de este post la aprendí hace no demasiado y hasta entonces no tenía ni puñetera idea de su significado, a ver a que os suena a vosotros un guango.

Un guango según la tercera imagen de Google

Pues no, a pesar de que la tercera imagen de Google (en realidad las primeras son parecidas) es la de un pajarillo, un guango no tiene nada que ver. Veamos lo que dice la RAE sobre los guangos:

1. m. Sal. Cobertizo largo y estrecho con la techumbre a dos aguas.

En realidad aunque el diccionario dice que la procedencia de la palabra es de Salamanca yo la he escuchado en las zonas rurales de Ávila, en donde es muy frecuente hacerse estos cobertizos para guardar las herramientas de trabajo.

martes, 30 de noviembre de 2010

Mazo crema


Hoy el nuevo compañero ha llegado 1 hora tarde. Dice que se ha quedado dormido (y ya van dos en 12 días) porque ayer se acostó tarde viendo el partido de fútbol y haciendo el tercer tiempo. Ya le han dado un toque para que empiece a cambiar sus hábitos en lo que a la puntualidad respecta.

Pero a parte de esto, que a mi ni me va ni me viene demasiado, hay una cosa suya que me tiene rallado, y es que no para de decir continuamente que las cosas son crema o si son fabulosas que son mazo crema. Por ejemplo, le enseñas una cosa nueva y dice: ¡Qué crema! y si le gusta mucho dice: ¡¡¡Mazo crema!!! ¿Pero alguien ha oído esta expresión antes? ¿Me estoy haciendo viejuno? ¿No estoy en la onda? ¿En poco tiempo los jovunos me hablarán y no entenderé la mitad de las cosas?

martes, 21 de septiembre de 2010

¿Qué representa la imagen? (II)


Con una de las moscas que maté para alimentar a las hormigas se me ocurrió hacer un post, esta es una mosca de las pequeñas porque las borriqueras eran el doble de grandes.

La imagen representa a un tipo de humano peligroso.


martes, 10 de agosto de 2010

¿Qué representa la imagen? (I)


Últimamente tengo esto un poco abandonado pero es que cuando me compré una casa hace ya más de seis meses no pensaba que todo esto iba a ser tan complicado, una obra llevó a otra, la de la cocina ha sido un infierno, con hoja de reclamación incluida a la penosa y poco profesional señorita de la tienda de muebles. La semana pasada terminamos la fase pintura, esta semana terminamos la fase electrodomésticos y la que viene empezamos con la fase suelo hasta mediados de la última semana de agosto. Será en ese momento cuando pueda desconectar de todo, espero, gracias a unas merecidas vacaciones.

Pero bueno, dejemos a un lado todo esto, os propongo descifrar qué significa la imagen, una chorrada que se me ocurrió hace un par de meses cuando estuve por Alicante.


miércoles, 14 de julio de 2010

Palabras que molan (II)


En esta segunda entrega de Palabras que molan, una que nos gusta mucho a Carmncitta y a mí. Seguro que Carmncitta ya lo sabe, ¿a que sí? La palabra en concreto es regomeyo o regomello, las dos valen.

Seguro que los que veíais Muchachada Nui y antes La Hora Chanante conocéis su significado. Los que no, deciros que es una palabra de origen murciano que la RAE nos define de la siguiente manera:

1. m. And. y Mur. Malestar físico que no llega a ser verdadero dolor.
2. m. And. y Mur. Disgusto que no se revela al exterior.

Yo suelo usarla mucho cuando tengo hambre. Y al loro cantimploro, la tercera imagen que aparece en Google Imágenes si buscas por regomeyo es una de mi blog, en concreto una imagen para ilustrar el primer capítulo de la historia de Potorro y los siete trabubus. Esta historia la escribí utilizando las palabras que cada bloguero dijo, y precisamente Carmncitta eligió la palabra protagonista de este post.

martes, 15 de junio de 2010

¿Hostia u ostia?


A ver, encuesta, ¿como escribiríais la cosa redonda esa que se da en misa y que se pega en el paladar?, ¿y un golpe?, ¿las dos con “h”, una con “h” y otra sin “h”, las dos sin “h”? Es decir, ¿hostia u ostia?.

Después del tiempo de reflexión, os confirmo que la palabra hostia se escribe con “h”. ¿Habéis acertado? Si no es así ya podéis empezar a poner esa letra antes de la “o”. Pues sí, hostia se escribe con “h”, aunque curiosamente también existe “ostia”, que viene a ser un sinónimo de ostra.

Esto es lo que dice el Diccionario de la RAE de hostia:

1. f. Hoja redonda y delgada de pan ácimo, que se consagra en la misa y con la que se comulga.
2. f. Cosa que se ofrece en sacrificio.
3. f. vulg. malson. Golpe, trastazo, bofetada.

También se puede usar la hostia para protegerte de los rayos del sol

Pero a pesar de ser tan claro el tema, siempre veo por todos lados esta palabra sin la “h”. De hecho, probablemente hay más gente que la escribe sin esta letra, al menos eso parece viendo el número de resultados que te ofrece Google al introducir las dos palabras:

Hostia: Aproximadamente 2.760.000 resultados
Ostia: Aproximadamente 4.270.000 resultados

jueves, 13 de mayo de 2010

Palabras que molan (I)


Hoy voy a estrenar una nueva sección, que como todas las que empiezo no sé lo que duraran. Se titula palabras que molan y como podéis comprender pondré palabras curiosas, que suenen bien o a las que asocio con un buen recuerdo. Eso sí, todas ellas han de estar recogidas en el diccionario de la RAE.

Y empiezo la sección con la palabra biruji:

1. m. coloq. Viento muy frío.


Es una palabra bastante usada por mi madre y que no sé por qué, pero me suena bien dicha con boquita piñonera, biruji, así con la boca chiquitica. Además esta sección tengo pensada cerrarla con la imagen de Google Imágenes, cuyo número en orden se corresponda con la entrada de la sección. En este caso, al ser la primera entrada de la sección, será la que aparezca en primer lugar en Google Imágenes al introducir la palabra en cuestón.

Define perfectamente la palabra biruji, ya veremos cuando lleve 100

jueves, 22 de abril de 2010

¿Me se entiende?


Ya no sé qué voy a hacer con mi padre. Por más que intento corregir mínimamente sus patadas al diccionario y a todas las reglas del lenguaje, creo que es una tarea imposible. Así que me temo que voy a abandonar la empresa porque le dices las cosas y es como si no te escuchara, y si te escucha parece no entender nada.

Tiene tan interiorizado el me se, el te se o la aradio, que nada ni nadie va a cambiarlo jamás. Lo cierto es que cada vez que le escucho decir una de estas cosas me pongo malo y no puedo evitar corregirle, pero como no hace ni puñetero caso, he decidido pasar del tema y que hable como le dé la gana.


Sin embargo he de reconocer que algunas de las patadas al diccionario me hacen realmente gracia. La última que nos dijo es que a una tía mía la van a operar con radio láser. Ya me estoy imaginando a los médicos con un láser con radio incorporado para no perderse el Carrusel Deportivo los domingos por la tarde ahora que la liga está apretadita.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Después de la picadura


No sé si vosotros os habéis dado cuenta de que algunos de los nombres de productos que compráis habitualmente son auténticamente patéticos o poco originales. A veces resultan evidentes como… pero otros los intentan enmascarar mediante el uso del inglés, y así un nombre auténticamente patético se convierte en algo admisible.

Un ejemplo es el producto del siguiente anuncio:

After Bite, cualquiera con un nivel básico de inglés sabe su significado, sin embargo no pensamos en lo ridículo del nombre, y no solo eso sino que además lo pronunciamos en castellano (bite en vez de bait). Sin embargo imaginad el mismo producto con el nombre en castellano: “Después de la picadura”, ¿qué mierda de nombre es este?, ¿quién compraría un producto con ese nombre?, pues me temo que tendría poco éxito por muy bueno que fuera.

En fin, que podrían estrujarse un poco más la cabeza a la hora de poner nombres a las cosas, y si utilizan un término inglés al menos que lo pronuncien como debe ser.

jueves, 13 de agosto de 2009

Magnífica muestra de humor


Quizás uno de los conceptos más complicados de definir es el humor, ¿qué es el humor? Yo no me atrevo a dar una definición porque cualquier idea que me surge en seguida se ve invadida por la subjetividad y lo que para mi es humor seguramente para mi vecino no lo sea, y viceversa. Por ejemplo, humor podría ser algo que nos hace reír, algo que es gracioso; pero luego lo pienso un poco y ya no estoy de acuerdo porque hay situaciones que me resultan ingeniosas, que siento que me producen humor pero por las cuales no tengo por qué reírme.

Pero lo que tengo claro es que desde mi punto de vista el humor debe ir siempre unido al ingenio, el humor siempre ha de proceder de la inteligencia y cuanto más fresco mucho mejor. ¿Y dónde se encuentra esa fuente de la sabiduría humorística? Lo tengo clarísimo: en los niños. Primero: cuentan con todas las neuronas y segundo: observan y sueltan lo que se les pasa por la cabeza, aún no se encuentran aplastados bajo una losa de normas sociales. Y como ejemplo la escena a la que asistí ayer cuando venía de correr:

- Carlos, ¿ya estás cansado? – le decían los abuelos al nieto de tres o cuatro años montado en su bici.
- No – dijo el pequeñajo.
- Como te estás todo el rato parando, si quieres nos vamos a casa, ¿a que ya estás cansado?
- ¡Que he dicho que no!, lo que me pasa es que me duele la cabeza de oíros gritar.

No pude evitar reírme en la cara de los viejunos. Fue una magnífica muestra de humor.

domingo, 28 de junio de 2009

La complejidad del lenguaje


No sé si alguna vez os habéis parado a pensar acerca de la complejidad del lenguaje, puedes decir a tu interlocutor que haga una cosa pero en realidad no debe hacerlo de manera literal, es decir, le estás pidiendo que haga algo distinto a lo que le has dicho. El problema viene cuando esa otra persona desconoce el verdadero significado de tus palabras y entonces se produce una confusión. Pero para entenderlo mejor, veamos un ejemplo:

¿Qué entenderíais por cómete todas las patatas, o cómete toda la sopa, o cómete todo el arroz?, ¿a que todos entenderíamos las preguntas? Ahora bien, ¿qué entenderíais por ejemplo por... cómeme la polla? Ahhh amigos, ahora la cosa se complica.

Y tanto que se complica, si no díganselo a un tío costarricense cuando, en pleno acto sexual, no se le ocurrió otra cosa que decirle a su compañera: “Cómame, cómame todo”. Ella tuvo que elegir la parte del cuerpo y decidió comenzar por el pene: "Yo le hice caso, se la mordí y le arranqué un pedazo" – declaró la chica mientras al tío le intentaban cortar la hemorragia que tenía en la cola. Esto es verdad como la vida misma, podéis leerlo aquí.

Así que ya sabéis, mucho cuidadito con el lenguaje, aseguraros que el receptor de vuestro mensaje va a entender lo mismo que vosotros.

martes, 17 de marzo de 2009

Comentarios


Seguro que en más de una ocasión os ha ocurrido ir a comentar algún post que habéis leído y no saber qué decir. Al menos a mi me produce una sensación extraña, ¿qué ocurre, que no soy capaz de comentar algo que he leído? Cuando hice la selectividad, no sé si ahora también, había que hacer un comentario de texto, si me llega a caer uno de esos posts que escribís, me habría hecho caquita.

La causa principal, quitando que soy unineuronal y no doy para mucho, es que no entiendo nada de lo que se dice en el post, es decir, el texto sólo lo comprende el autor o autora del mismo. Generalmente suelen ser de tipo intimista, un tanto oscuro, lleno de metáforas y con cierto pesimismo, supongo que buscando liberar un poco el regomeyo que le corroe a esa persona por dentro. En estas entradas no tengo ni idea qué comentar, me quedo pensando un rato, y al final desisto porque seguro que pongo una chorrada y encima la cago.

Pero a pesar de ello, hay gente que comenta estos textos y, quitando aquellos comentarios simplones de blogueros que comentan por comentar, hay algunos realmente buenos y acertados según mi criterio. Pero no sólo en los posts complicados de comentar aciertan, sino que en los demás también dicen algo acorde con el texto, complementándolo o incluso dejándolo por los suelos por la brillantez del mismo. A lo que voy, me quito el sombrero ante algunos comentaristas, un blog es creado por una persona pero se nutre de los comentarios, y en muchos casos estos superan a los textos que apostillan.

En mi caso, estoy seguro que con vuestros comentarios a un post cualquiera podría hacer uno nuevo, mil veces mejor que el original.

domingo, 4 de enero de 2009

Correos y la acepción 44


Iba la pasada Nochevieja disfrutando del frescor nocturno cuando me topé con este buzón de correos al que le habían añadido un complemento circunstancial de lugar:

Y es que yo creo que todos nos hemos fijado alguna vez en que el chiste con Correos es extremadamente fácil, sólamente hay que hacer uso de la acepción número 44 del Diccionario de la Real Academia de la Lengua del verbo correr. Pero al ver este buzón lo que no terminaba de quedarme claro es en la cara de quién, aunque en internet he encontrado otro que parece que lo aclara:

Seguramente cuando nació Correos hace tropecientos años, si llegan a saber que muchos años después existiría esa acepción 44 se habrían hecho llamar de otra forma. Y es que, aunque algo no aparezca en los primeros puestos, no por ello deja de tener su importancia.

La acepción 44 de correr en los comentarios.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Adelanto de un nuevo relato


Queramos o no nuestra escritura absorbe el estado de ánimo en el que nos encontramos, tanto en los temas como en la forma de escribir es complicado separarnos de las preocupaciones o sentimientos.

A mi modo de ver el mejor estado de ánimo para escribir es cuando estás triste, apenado o dolorido. El dolor del desamor es buenísimo para indagar en nuestro interior y sacar al exterior, en forma de texto, cosas profundas, bellas, sinceras y con un potencial lírico bestial. Evidentemente, todo esto no se podría hacer sin unas mínimas habilidades lingüísticas, pero por experiencia creo que estas sensaciones de pesadumbre te ayudan bastante a mejorarlas.

Los que lleváis un tiempo siguiendo este blog recordaréis aquellos posts de hace un año, o año y medio. No solían ser muy habituales porque mi casi nula capacidad mental y literaria me exigían cierto tiempo escribirlos, además de darles la vuelta una y otra vez hasta encontrar lo que buscaba. En cualquier caso, la chispa que originaba el fuego eran esos sentimientos negativos, a la larga creo que positivos porque aprendemos un montón de ellos.

Pero lo realmente difícil, al menos para mi, es ser capaz de escribir un relato de agobio interior, desesperación y muerte, con los sentimientos que rodean mi ser actualmente. Y es que con total seguridad, ahora mismo me encuentro en el mejor momento de mi vida: seguro de mi mismo y con un equilibrio mental casi perfecto. Y en cuanto al amor, muy enamorado de una señorita que me ha hecho subir mil millones de escalones en la torre de la felicidad. Pero como a esta torre no se le puede ver el fin, mi intención es ser cada día más feliz.

Y todo esto a qué viene - pensaréis -, como anunciaba antes he sido capaz de escribir un relato haciendo uso de sentimientos que no manejo desde hace tiempo. Y es que, al menos a mi, no me había ocurrido nunca; jamás he sido capaz de escribir algo que no sintiera en ese momento. No sé si esto significará algo, pero me siento bastante orgulloso de ello.

En los próximos días podréis leer el relato, dividido en tres partes porque es un poquillo largo. Además quería aprovechar para dedicárselo a una amiga bloguera, tanto es así que lleva por título el nombre de su blog: En la oscuridad de la noche.

jueves, 5 de junio de 2008

¿Por qué a la guantera del coche se le llama así?

¿No os preguntáis a veces de dónde vienen determinadas palabras? Por ejemplo, ¿por qué le llamamos guantera a ese espacio del coche que habitualmente utilizamos para guardar documentación y los CD's?

A veces sin necesidad de saber exactamente de donde proviene el nombre sabes por dónde van los tiros, en este caso sin pensar mucho diríamos que la guantera es el sitio donde antes se guardaban los guantes. Pues sí, así era, cuando nacieron los primeros vehículos iban propulsados por vapor, para ello era necesario alimentar una caldera con leña. Para esta labor y para conducir durante el invierno, puesto que los coches no eran cerrados, eran imprescindibles unos guantes, y el lugar para guardarlos era la guantera.

Como ocurre con estas palabras la tecnología evoluciona y acaban perdiendo su significado original, sin embargo el término se mantiene.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Banquete de almóndigas

Como sabéis curro por la mañana en un lado y por la tarde en otro, trabajo con mi compañera María en ambos sitios y solemos comer generalmente en el segundo curro, en una habitación que nos sirve de cocina y comedor. Ayer era el cumpleaños de dos compañeros y ya el día anterior nos recordaron que iban a invitarnos a comer, llevarían un poco de embutido, unas tortillas, en fin algo para picar y un par de tartas. Sin embargo a María se le olvidó y se trajo comida de casa, en concreto un táper de almóndigas (sí, digo almóndigas porque la RAE también reconoce la palabra y sin duda saben mejor que las albóndigas).

Terminamos de trabajar a las tres y hasta las tres y media no llegamos a la cocina que antes os mencionaba y en la cual devoramos la comida que llevamos todo el día en nuestra mochila. El caso es que a eso de la una yo estaba que me moría de hambre, “¡¡¡uffff que regomello tengo!!!” – no paraba de decir hasta que ya harta, María me dijo: “pues si quieres puedes comerte mis almóndigas”. Me lo pensé un poco pero finalmente accedí a ello con la condición de que me acompañara a semejante festín; ella, en una situación gástrica similar a la mía, es decir, salivando ya con la solo idea de echarse una almóndiga al gaznate no se lo pensó mucho y dijo: “al ataqueeeeeeee”. He de apuntar que tenemos la suerte de disponer de un despacho para nosotros solos.

Aquí las protagonistas del post

Pero había un problema, bueno más bien un pequeño escollo que separaba a las almóndigas de nuestras bocas salivantes y era que no disponíamos de tenedores, evidentemente el hambre es más poderoso que las buenas maneras y los dedos son unos perfectos utensilios para enganchar bolas de carne picada. Y allí nos pusimos los dos a comer almóndigas con unas estupendas patatas fritas cortadas en daditos que servían de perfecta guarnición. Entre bocado y bocado soltaba expresiones como: “ufff que ricas están”, “joder que hambre”, “a tu madre habría que hacerle un monumento por lo bien que cocina”.

En este momento de éxtasis llaman a la puerta, se me resbala una almóndiga que intentaba pescar, mi compañera cambia el color de la piel hacia un tono rojizo y yo me quedo petrificado. “Hola chicos, venía a comentaros que…” – dice la jefa entrando en el despacho. No sabemos qué hacer, hay un momento de tensión, me resbala un goterón de sudor desde la coronilla hasta el cogote y solo a mi se me ocurre decirle a la jefa: “¿Quieres una almóndiga que están muy ricas?”. Ella se me queda mirando y me responde: “No, muchas gracias, voy a comer dentro de un rato”. Al final nos explicó una cosilla y se marcho mientras yo volvía a dirigir la mirada hacia la almóndiga que antes huyó entre mis dedos, ya habrá tiempo después de pensar en el ridículo hecho.

martes, 29 de mayo de 2007

Vicente: ¿Por qué están las teclas de los ordenadores distribuidas de ese modo?

Supongo que todos os imaginaréis el origen de que las teclas de los ordenadores estén distribuidas de la forma actual, ¿no sería lo más lógico que estuvieran ordenadas de manera alfabética? Seguramente ahora lo estarían si no fuera por los antecedentes de los teclados, evidentemente estoy hablando de las máquinas de escribir.

Uno de los problemas de las máquinas de escribir (y los que las llegamos a utilizar lo sabemos) es que cuando ibas muy rápido a veces se nos atascaban los martillos (pieza que impactaba en la cinta con tinta para marcar la letra en el papel). Esto se debía a que había una zona común para el desplazamiento de los martillos que se repetía con mayor frecuencia al pulsar teclas cercanas puesto que tenían un mayor recorrido común. De manera que para evitarlo había que alargar el tiempo entre que apretamos una tecla y lo hacemos con la segunda.

Así en 1869, Christopher Latham Sholes patentó una máquina más eficaz que todas las anteriores, que acabaría imponiéndose, y que tenía un tipo de teclado que luego sería aceptado como estándar. Colocó las letras que se usaban con mayor frecuencia en posiciones lo más alejadas posible para disminuir el número de atascos y así permitir aumentar la velocidad del mecanografiado. La distribución es conocida como QWERTY por las seis primeras letras de la fila superior de letras.

Posteriormente se hicieron nuevos estudios que demostraron que había otras formas mucho más efectivas que la propuesta por Sholes, sobre todo porque en cada idioma las letras que más se repiten son distintas, pero se mantuvo este estándar. Con la llegada de los ordenadores las letras de los teclados se colocaron de la misma forma a pesar de que ya no existía el problema de atascos.

Fuentes:
http://www.caravantes.com/arti03/teclado.htm
http://www.cienciateca.com/ctsqwerty.html
http://www.1de3.com/portal/modules.php?name=News&file=article&sid=201

jueves, 17 de mayo de 2007

Jacinta: el lenguaje de nuestras adolescentes

Hoy voy a ser concreta e iré al grano. No me gusta la forma de hablar que tienen algunas jovencitas en este país, las escucho y me dan ganas de salir corriendo. Están contínuamente diciendo tacos, hablan muy deprisa y con una violencia exacerbada que irrita mis oídos.

Odio la utilización de la palabra tía, perdiendo su significado original, repetida hasta la extenuación puede provocar un brote de cólera y de ganas de taparle la boca a la muchacha en cuestión. Otra palabra que les gusta mucho decir es o sea. Es algo superior a mis fuerzas, además a riesgo de parecer vulgar, a veces pienso que hablan con un pene metido en la boca. Este grupo de chicas, las del tía y el o sea, es lo que ahora se llama pijas.

Pero hay otro grupo que me preocupa aún más, aunque a veces es una mezcla del primero, son las malotas, las chunguitas o las juanis, como he oído por ahí alguna vez. Jóvenes que escuchan pseudoflamenco, hablan muy deprisa, profieren multitud de tacos y van con los nudillos pelados de las trifulcas en las que se ven envueltas. Pero de este grupillo hay una cosa que me llegó al alma el otro día cuando escuché a dos amigas hablando entre sí, una le dijo a otra macha. ¿Qué es eso de macha? Si lo pensáis bien no tiene ningún sentido porque según la RAE una macha es un molusco comestible y muy abundante en los mares de Chile y Perú. En castellano, que yo sepa, existe la palabra macho y la palabra hembra, no la palabra macha, por ello que no comprendo su uso y menos teniendo una palabra tan bonita como mujer.

jueves, 11 de enero de 2007

Vicente: ¿Por qué a los locos se les llama lunáticos?

Este es el primer post que voy a editar en el blog de mi buen amigo Chasky y espero que no os decepcione, seguro que muchos ya conocéis la respuesta pero como el Chasky está un poco loco, chiflado, chalado, demente, majareta, pirado o grillado, y como además es un poco lunático vamos a explicarle de donde viene esta última palabra.

Así pues, ¿Por qué a los locos se les llama lunáticos?

Vamos en primer lugar al Diccionario de la RAE: lunático, ca. (Del lat. lunatĭcus). 1. adj. Que padece locura, no continua, sino por intervalos.

Bien, ya tenemos un dato, lunaticus que es una palabra relacionada con las fases de la luna. En la antigüedad los lunáticos eran aquellos enfermos mentales cuya locura estaba afectada por las fases de la luna. De ahí que ciertas criaturas de la noche estén muy relacionadas con los poderes de este satélite, como por ejemplo los vampiros o los hombres lobo que cambian de forma en las noches de luna llena.

Sin embargo, ese significado se ha perdido en la actualidad y ya utilizamos la palabra para referirnos a una persona inestable y que sufre crisis de locura temporales independientemente de las fases de la luna. De todas formas, ¿vosotros creéis que las fases de la luna nos afectan?