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lunes, 14 de marzo de 2011

Los tontos nos hacen gracia


Viendo hace un rato a Bob Esponja me ha dado por pensar por qué nuestros personajes favoritos de cualquier serie, película o historia siempre son los más tonticos.

Si le dais un poco a la almendra seguro que os saldrán unos cuantos, por ejemplo: Bob Esponja y Patricio, de los Picapiedras a todos nos gustaba Pablo, de los Simpsons por supuesto Homer y no sólo de dibujos animados, esto funciona para cualquier historia con un pesonaje retarder.

Nunca he visto esta serie, pero dicen que te partes el culo con este tipo

He llegado a la penosa conclusión de que nos gustan estos personajes porque los tontos con poca inteligencia nos hacen gracia. No sé, a lo mejor no es una buena enseñanza para los niños que ven estos dibujos.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Los niños de los vecinos son unos cochinos


Ayer estuve con el montaje de un armario, desarmarlo fue sencillo, armarlo no tanto. Creo que muy a principios del año que viene me mudaré con mi chica al piso, mientras tanto estoy conociendo a los vecinos, en este caso a los niños.

Tanto la cocina como uno de los dormitorios dan a la urbanización, tiene una piscina con su zona verde y una zona de juegos para los niños, con algunos columpios en donde además les he visto jugar al fútbol, al tenis, a la comba, a empaparse de agua con pistolas, al pañuelo y seguro que a más cosas que ahora no recuerdo. Hasta ahora pensaba que eran majos, vivía engañado, he visto lo que esconden debajo de la máscara: están como putas cabras.

Primero les he visto jugar a pegarse el sida, yo también me he quedado como vosotros al oirlo, no podía dar crédito, me he metido el dedo en el oído y pese a pescar algo de cera, segundos después volví a escuchar: ven para acá que te voy a pegar el sida. Al parecer jugaban a algo parecido a pillarse, yo recuerdo que en mis tiempos de guacho decía la llevas, pero en realidad nadie sabía qué llevabas, estos niños sí lo saben y lo cierto es que me parece penoso.

Si ya os habéis quedado con las patas parriba escuchad a lo que se pusieron a jugar después porque no tiene desperdicio. De repente escucho:

- Venga, vamos a ver quién tiene la polla más grade.
- ¡¡¡La mía vale por dos!!! – decía otro.

Y mientras decían burradas y más burradas un grupillo de tres niñas se reían de las gilipolleces que los chiquillos de unos 10-12 años decían. En fin, que creo que estos niños van a ser una clarísima fuente de inspiración para los posts que ya escriba en mi casa, que ya jode estar pagando la hipoteca, comunidad, agua, luz y gas y no vivir aún en ella. Maldito dinero.

domingo, 16 de mayo de 2010

Teoría y práctica


En una de las enseñanzas de preparación a la vida, estaban esta tarde dos padres con su hijo de dos o tres años. Este, tenía entre las manos el palo de una piruleta que había cogido del suelo y raudo el padre le instó a tirarlo, mientras le daba una lección todo serio:

- Tira ese palo, las cosas del suelo no se cogen, son caca – le dijo el padre.

- Vaya putada, con lo que me gustaba este palo blanco lleno de mierda - pensaría el niño antes de la puntillita de la madre.

- Bueno, si es dinero sí se coge – añadió la madre metiendo la excepción lo más rápido que pudo.

Y es que, qué sería la vida sin excepciones...

martes, 23 de marzo de 2010

Carrera de niño contra viejuna


Algunos ya pensamos que vivimos en una sociedad totalmente deshumanizada, en donde lo importante es sobrevivir uno mismo sin pensar en los demás, pero me temo que lo peor está aún por venir. Las nuevas generaciones van a venir pisando, o mejor dicho, pisoteando fuerte, con un nivel de competitividad extremo se dejarán la vida por llegar a la cima de la montaña.

Y así lo pude comprobar este finde en una tienda de ropa, iba un niño de unos tres o cuatro años hablando con su madre y su abuela con el carrito cinco o seis metros delante de ellos. En estas que al niño le viene el venazo competitivo y le dice a la madre: Vamos mamá, vamos a adelantar a la vieja.

El niño salió disparado y la adelantaron, eso sí, le costó una regañina de su madre por utilizar la palabra vieja para referirse a la abuela. De todas formas, me gustaría ver al niño compitiendo por un asiento del metro, ahí las fuerzas se igualarían bastante.

lunes, 14 de septiembre de 2009

El niño malo


¿Quién era el niño malo? El niño malo era un niño de unos dos o tres años que con su sola presencia hacía cundir el pánico entre la gente que estaba en la playa, sobre todo entre los edificadores de castillos o de construcciones de arena en general. Pero quizás la que más sufría la hiperactividad del niño malo era su madre, que se pasaba todo el tiempo detrás del diablillo inquieto. Así pues, por lo que podéis ver tenía espectáculo gratuito en la playa para echarme unas risas.

Pero entremos en el detalle, como antes os adelantaba una de las aficiones del niño malo era destruir construcciones hechas con arena. Se acercaba sigilosamente, con cara de niño bueno, simulando interesarse por el castillo, se quedaba un rato observando en cuclillas y cuando todos estaban confiados y le aceptaban como un admirador, el niño malo se levantaba y le arreaba una patada o un pisotón a la obra. Más de una vez escuché de boca de algún niño: ¡Qué viene el niño malo!, pero como era tan pequeñajo y tan mono al final les resultaba imposible negarle el acceso a la zona de obras, con el consabido riesgo para su construcción.

Porque realmente el niño molaba un montón, era muy pequeñín, con una cabeza bastante grande igual que sus mofletes y con un culillo respingón que movía graciosamente cada vez que salía corriendo, así sin avisar, de repente le daba el venazo y salía disparado hacia cualquier sitio. La madre que ya se conocía el tema, se pasaba todo el día detrás de él, y a pesar de que le regañaba o le advertía de posibles castigos nada funcionaba, el niño malo sentía un picor en el culo y ponía pies en polvorosa cada dos por tres.

Ya nos conocíamos la zona donde se solía poner en la playa y ahí cerquita estábamos nosotros. Así, cuando te cansabas de bañarte, estar tirado al sol o leer te sentabas tranquilamente a ver al niño malo y disfrutar con sus travesuras.

jueves, 13 de agosto de 2009

Magnífica muestra de humor


Quizás uno de los conceptos más complicados de definir es el humor, ¿qué es el humor? Yo no me atrevo a dar una definición porque cualquier idea que me surge en seguida se ve invadida por la subjetividad y lo que para mi es humor seguramente para mi vecino no lo sea, y viceversa. Por ejemplo, humor podría ser algo que nos hace reír, algo que es gracioso; pero luego lo pienso un poco y ya no estoy de acuerdo porque hay situaciones que me resultan ingeniosas, que siento que me producen humor pero por las cuales no tengo por qué reírme.

Pero lo que tengo claro es que desde mi punto de vista el humor debe ir siempre unido al ingenio, el humor siempre ha de proceder de la inteligencia y cuanto más fresco mucho mejor. ¿Y dónde se encuentra esa fuente de la sabiduría humorística? Lo tengo clarísimo: en los niños. Primero: cuentan con todas las neuronas y segundo: observan y sueltan lo que se les pasa por la cabeza, aún no se encuentran aplastados bajo una losa de normas sociales. Y como ejemplo la escena a la que asistí ayer cuando venía de correr:

- Carlos, ¿ya estás cansado? – le decían los abuelos al nieto de tres o cuatro años montado en su bici.
- No – dijo el pequeñajo.
- Como te estás todo el rato parando, si quieres nos vamos a casa, ¿a que ya estás cansado?
- ¡Que he dicho que no!, lo que me pasa es que me duele la cabeza de oíros gritar.

No pude evitar reírme en la cara de los viejunos. Fue una magnífica muestra de humor.

martes, 21 de julio de 2009

Fraggle Rock: la verdad


A mediados de los 80, un grupo de malosos vio la oportunidad de ganar pelas a raudales. Era una empresa a largo plazo, y para ello era necesario comenzar a llenar la cabeza de los niños con ideas que en un futuro les iban a resultar de gran ayuda para vender su producto.

Me estoy refiriendo a… las PASTILLAAAAAAACAAAAAASSS!!!!

Aquel grupo de gente sin escrúpulos pensaron en fabricar pastillas con las que dar un subidón en las discotecas, mientras bailas al ritmo de Chimo Bayo y sonidos similares. Pero para venderlas más fácilmente debían estar seguros de que la muchachada iba a aceptarlas bien. Y justo para esto crearon una serie destinada al público infantil y futuros consumidores de pastillas.

Me estoy refiriendo a… FRAGGLE ROOOOOOOCKKKKK!!!!

Lo primero que hicieron fue que la serie comenzara con una canción pegadiza:

Vamos a jugar
tus problemas déjalos
Para disfrutar ven a Fraggle Rock

Hay que trabajar
no podemos descansar
vamos a cantar
con Gobo, Muzzy, Dudo, Bombo, Rossi...

Vamos a jugar
tus problemas déjalos
Para disfrutar
ven a Fraggle Rock
ven a Fraggle Rock....

Una vez recordada la intro por todos, es necesario hacer varias observaciones para comprender el verdadero objetivo de esta, aparentemente inocente, cancioncilla:

- Punto 1: Fraggle Rock iba a ser una macrodiscoteca donde se venderían pastillacas a cascoporro. Pero justo cuando iban a comenzar a construirla se dieron cuenta de que sería más rentable, y más seguro, expandir su negocio y no centrarlo sólo en una discoteca, de forma que todos los implicados estarían más seguros de posibles husmeos policiales. Además una vez comenzó a tener éxito la serie, prefirieron que no se relacionara a esta con ningún garito, de forma que su verdadero objetivo no resultara algo evidente.

DJ Perrete iba a pinchar la mejor música del momento

- Punto 2: Resulta clarísimo el objetivo de la cancionceja: hay que disfrutar, pasárselo bien, mover la maquinaria, cantar y vivir la vida a tope.

- Punto 3: Hay que trabajar. ¿Por qué hay que trabajar? Para tener dinero. ¿Y para qué es necesario el dinero? Creo que en la siguiente canción vais a entenderlo.

Y es que llegado el punto en el que ya todos los chavales estaban enganchados a los Fraggle Rock, fue el momento de dar la estocada definitiva. Para ello, idearon una canción mucho más directa que penetrara en las mentes de la muchachada, ahora abierta a cualquier mensaje que los pequeños seres de colorines les dijeran. Y es así como surgió esta canción:


Menos mal que algunos de nosotros tenemos la cabeza bien amueblada (en mi caso con una neurona fui inmune), y a pesar de ver la serie no nos afectó esta campaña de enganche a las pirulas. Así que ya sabéis, mucho cuidado cuando veáis la tele porque puede ocurrir que os estén llenando la cabeza con miles de historias raras.

martes, 7 de julio de 2009

Matando ovnis en clase


No sé si vosotros habéis llegado a jugar al jueguecillo que veis debajo, pero recuerdo aquellas partidas en el colegio, entre clase y clase o a veces en medio de una cuando el profesor o profesora de turno nos aburría con sus historias. Historias que en el instituto se fueron haciendo más personales y ya en la universidad parecía que fuéramos sus psicólogos. En cualquier caso, sinceramente pienso que la profesión de profesor no es para nada sencilla.

El juego en cuestión consistía en crearte un arsenal de platillos volantes y distribuirlos por tu mitad de la hoja. Después con un rotulador hacías una bomba en tu “campo” y al doblar la hoja debías intentar que ésta cayera sobre el ovni del contrario. Así de sencillo, pero hubo una temporada en la que estuvimos jugando todos los días a este juego. También hubo momentos de hundir la flota, las tres en raya (que me parece un juego coñazo donde los haya porque al menos que alguno cometa un error es imposible ganar), al ahorcado…

Pero tranquis, que a pesar de jugar a estas cosas, cuando tenía que estar atento en clase lo estaba.

domingo, 5 de julio de 2009

Gitanos mutantes


Hoy, después de dormir todo lo que pude me encontraba con fuerzas así que decidí salir a correr un ratejo. Desafiando a este terrible calor me puse en marcha sobre las 12 de la mañana, comenzando a sudar antes de dar la primera zancada. Llegué a un parque desierto, donde no estaban ni los tradicionales viejunos porque allí no había nada de fresco que tomar. Con el único que me crucé fue con otro incauto corredor que no podía con su alma (estaba bastante gordito) y algunos paseantes de perros que buscaban las sombras como si les fuera la vida en ello.

En el centro del parque hay como una especie de canal con agua que termina en un laguillo pequeñazo con una fuentecilla. Como os digo, es una mierda seca; es una mierda porque no cubre ni hasta las rodillas, y seca porque han cortado el agua y la fuente ni churula ni ná. Sin embargo hay una zona del canal, que como mucho puede ser de tres metros de ancho y que aún conserva agua, eso sí más estancada que todas las cosas y que más que agua parece caldofrán.

Jamás se me ocurriría meterme ahí ni loco, seguro que el fondo tiene que tener una capa verdosa asquerosa, el agua debe ser un caldo garbancero, y el riesgo de convertirte en el monstruo del pantano sólo con pasar ahí metido unos segundos es bastante alto. Pues bien, allí dentro en un espacio de 10 x 3 metros había un ejército de gitanillos y gitanillas (8 o 9), algunos en bañador y otros en pelotas, disfrutando de lo lindo mientras sus señoras madres estaban a la sombra de un árbol (menos mal que ellas no estaban ni en bañador ni en pelotas).

En fin, supongo que el Chasky’s friki group tendrá que estar atento a ver en qué mutan estos niños, y si les da por hacer maldades con su nuevo cuerpo semihumano.

domingo, 10 de mayo de 2009

Abonando las macetas del parque


Antes de nada, y por muy insólito que parezca, quiero decir que todo lo que a continuación vais a poder leer es cierto cien por cien, me encontraba en perfectas condiciones mentales en ese momento, no llevaba ni una gota de alcohol en el cuerpo ni ninguna otra sustancia que nublara mi entendimiento.

Hecho este preámbulo, pongámonos en marcha…

Venía el viernes tranquilamente del metro a eso de las once de la noche rumbo a mi casa, un poco cansado por el ajetreo de la semana, así que se podría decir que iba pisando huevos. Para llegar a mi casa tengo que cruzar un bulevar en el que a parte de columpios para niños y viejos (máquinas para hacer ejercicio que por cierto de vez en cuando utilizo), también hay algunas mesas para jugar al ping-pong (que también frecuento de vez en cuando). Y justo cuando pasé había cuatro niños de unos diez años jugando en una de las mesas (dos jugando y otros dos esperando su turno), en eso que dice uno de los que estaban esperando: “Ufffff, me estoy cagando…”. Los otros no dijeron nada pero el chaval iba en serio: “Es que no puedo aguantar más”. Y vaya que si iba en serio: “Uffff, voy con el disfraz de abeja”. “¿Ein?”, “sí, con el aguijón en la punta”.

Así que el niño, ni corto ni perezoso, se bajó los pantalones (mientras yo reducía el ritmo más aún porque no podía dar crédito a lo que estaba viendo) y puso el culo en una de las macetas como las de la foto.

En ese momento los amiguetes se empezaron a descojonar de la risa, uno directamente se tumbó en la mesa de ping-pong tronchado porque no podía reír más, yo seguía con los ojos como platos y reconozco que una sonrisita se me escapó. Al final el niño, como mucho en cinco segundos, terminó de cagar, limpiándose el culo con una hoja de publicidad que habría encontrado por allí (se notaba que tenía recursos, incluso dudo que haya sido la primera vez que pare mulatitos en la calle). Pero los chavalillos, incrédulos ante lo que había hecho su amigo, fueron a ver si verdaderamente había abonado a la planta, y por lo visto así fue, porque nada más mirar se volvían a tirar por los suelos de la risa.

La verdad es que tuve la tentación de ir el día siguiente a ver si seguía allí el mojón, pero como no me pillaba de paso, siento deciros que os habéis quedado sin foto del muñequito. En su lugar, voy a poner esta de Maya en posición de ataque.

domingo, 5 de abril de 2009

Bocasecaman


Sábado, 19:50, en el cine.


- Papá, tengo sed, ¿me compras una Coca-Cola?.

Así finaliza el post de hoy.

Pero..., ¿por qué este niño tiene la boca seca y por ello necesita urgentemente algo de líquido para llevarse al gargüero? ¿Acaso antes de entrar al cine se comió dos kebaps (a mi al menos me dan mogollón de sed), corrió esa misma mañana un maratón infantil y está totalmente deshidratado, tiene la extraña enfermedad del bebe-mea, o se ha confundió de frasco y en vez de echar azúcar al yogur le echó sal?

Seguro que vosotros podríais tener vuestras propias teorías, pero la única causa real de que el niño tenga la boca reseca es la siguiente, así que remontémonos unos minutos al pasado:

Dentro del cine y antes de entrar a la sala para ver la película, el niño, precavido que es él, le dice al padre que va a ir al baño para que no le vengan las ganas en medio de la peli. Así que entra y se pone a mear, en ese momento paso yo, evitando por supuesto tocar la puerta con la mano, un hombre acaba de salir y poniendo el pie en la puerta entro sin problemas. Camino a los meaderos me cruzo con el bambino, algo en mi mente me dijo en ese momento que debía vigilarle de cerca, era una criatura capaz de cualquier cosa. Eso sí, a mi me apremiaba más hacer pis.

Así que elimino lo que sobra y me dirijo a lavarme las manos, siendo en ese preciso momento cuando atónito observo cómo el niño se está resecando la boca. Con la cara bocabajo, mirando hacia arriba con la boca abierta, un chorro de aire caliente procedente de la máquina para secarse las manos le está resecando el gaznate. Me terminé de lavar las manos y salí del baño, de nuevo sin poner las manos en la puerta para abrirla, mientras observaba de reojo a aquel niño con carencia de tornillos en la cabeza.

martes, 6 de enero de 2009

No te quitarán más el sandwich de mortadela con aceitunas


El otro día un primo nos contaba cómo unos niños le quitaban el sandwich, que cada mañana se llevaba un tal Matías, para comérselo en el recreo.

Pues bien, ya hay solución para eso sin necesidad de enfrentarte a ellos y al final llevarte una paliza. Sólamente hay que pintar una bolsa de plástico de esas que te dan ahora en los aeropuertos con un rotulador verde.


Y fijaros en el resultado, un sandwich con moho nada apetecible. Seguro que los malotes no se atreverán ahora a quitarte tu rico sandwich de mortadela con aceitunas.


Visto aquí.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Hey Jude


No sé si algún día tendré un cachorro humano, tampoco es algo que me planteé ahora mismo, pero si tuviera una niña y cantara algo así, seguro que se me caerían las lágrimas a chorretones.


¿Cuántos años puede tener esta niña coreana?, ¿tres, cuatro? Tenga los que tenga, además de cantar una canción del mejor grupo de la historia, pronuncia mejor en inglés que yo. Ya me gustaría a estas alturas tener la capacidad de aprendizaje que gastan estos renacuajos.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Mi sentido chaskyático


Desde hace bastante tiempo parece que estoy en un estado de letargo permanente, en una especie de empanamiento mental pero es solo una forma de ahorro de energía que utilizo en momentos de especial transcendencia. Y qué mejor manera que malgastar esas energía para ponerme en modo radar en el metro, así podéis disfrutar de la esencia del ser humano, mostrada sin disfraces en el transporte público.

Por ejemplo, estás en el andén esperando a que llegue el tren y te conectas. [Chasky modo on]. Cual radar giro la cabeza de un lado al otro oteando cualquier cosa llamativa digna de ser mencionada en este cutreblog. Mira unos zanguangos bailongos haciendo chorraditas con los pies y las manos, anda un tío con el móvil a toda leche escuchando ritmos latinos de esos que tanto me gustan, un borrachín con su lata de medio litro de cerveza marca Nisu. En todos estos personajes parece más o menos lógico centrar tu atención pero, y no es por presumir, tengo un don especial para ir aún más allá, donde nadie consigue llegar, ello es debido a que ahorro energía durante todo el día para utilizarla en estos momentos.

¿Quién coño se fijaría en una mujer común con su hijo de 4 añitos sin nada llamativo? Pues yo. Aparentemente no son carne de post pero mi sexto sentido chaskyático me dice que esa tía y su retoño me van a dar un post memorable. Aún quedan 4 minutos para que llegue el metro. Me coloco cerca de ellos pero a una distancia suficiente para no despertar sospechas de que les estoy observando. A los pocos segundos comienza la acción.

- Mamá, tengo pis - le dice el chavalico a la madre mientras se aprieta la pichurrilla.
- ¿Pero te meas mucho? - le pregunta la tía.
- Sí - responde agarrándosela más fuerte con ambas manos.

¿Qué creéis que hizo la mujer ante una situación como esta? Lo lógico hubiera sido pensar que le diría al niño que aguantara un poco, que en seguida llegarían a casa, pero en el metro no existe la lógica, es lo más parecido a la ley de la selva. Así que la señora, ni corta ni perezosa, le bajó los pantalones y los gallumbos, le alzó en vilo y le puso a mear en una papelera. Terminó el niño de mear, llegó el metro, se montaron y allí no había pasado nada..., excepto para los pobres limpiadores que al vaciar la papelera se encontrarán aquella sorpresa en forma de líquido dorado.

martes, 23 de septiembre de 2008

Ligar con tu padre = malo


Lo de los tíos del este no tiene nombre, no sé si conseguirán algo con sus técnicas de ligoteo pero le tiran los tejos a cualquier chica que se cruza en su camino. Esto es algo evidente y más que comprobado pero lo que no me esperaba es lo que pude presenciar el otro día, ¿dónde creéis? Siiiiiiii!!!, en el metro.

Tres asientos eran ocupados por una pareja de origen eslavo junto a su hijo de unos diez años, enfrente de ellos dos chicas de tez morena. En esto que el padre comienza a hablar con su hijo en su idioma, y tras un par de minutos ni corto ni perezoso el hombre se dirige a una de las mozas (a la que estaba de mejor buen ver):

- Perdona, es que mi hijo se ha fijado en ti y piensa que eres muy guapa, está enamorado de ti, ¿te gustaría quedar con él un día para tomar algo? - mientras decía esto el hijo no sabía dónde meterse al igual que la chavala en la que se centraron las miradas de todo el vagón.

- Ehhhh, pues creo que no - dijo la chica por decir algo porque se había quedado sin palabras.

- ¿Y eso por qué? ¿No te gusta? Si es guapo también, podéis quedar un día para conoceros - insistió el padre casamentero.

- Es muy pequeño - dijo la morena señalando algo evidente.

Al final todos se bajaron en la siguiente parada, y me apostaría lo que fuera a que el padre le siguió dando el coñazo a la chica hasta que salieran de la estación, mientras el pobre niño, ya de por sí pequeño, se iba haciendo cada vez menor de la vergüenza que estaba pasando.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Humor en el culo

Hace poco tiempo me dijeron en un comentario que tenía el humor en el culo, pero he podido comprobar que no soy el único, también los niños tienen el humor en el culo.

Ayer estaba esperando a un amigo en un banco de un parque y cerca estaban dos niñas pequeñas, de unos 6 o 7 años, hablando entre ellas. No sé muy bien sobre qué charlaban, supongo que querrían comprar algo que les hacía especial ilusión y el problema es el de siempre: el dinero.

- ¿Y de dónde sacas el dinero?, ¿del culo? - le pregunta una de las niñas a la otra.
- No, del culo sale caca - responde como si nada la niña respondona.


Un abrazo a los que tengan el humor en el culo, sin duda una parte muy importante de nuestra anatomía.

jueves, 21 de agosto de 2008

Cinta con material desclasificado

Pocas veces he contado cosas personales sobre mí de manera directa, aunque mucho me temo que por los posts que escribo podríais saber más o menos mi personalidad y forma de pensar. Pues hoy he de confesaros algo que me avergüenza profundamente pero apelando al anonimato os lo voy a contar.

A principios de los 90, si no me fallan los cálculos (2+13/3+√15-2x⅛) rondaría los diez u once añejos, me dejaron una cinta para grabármela. ¿Sabéis de quién era? De CHIMO BAYO (nooooooooooooooooo!!!!!!!!!). Sí, sé que es algo humillante, que muchos de vosotros dejaréis de leerme a partir de ahora, pero tranquilos que eso fue hace mucho tiempo y en ningún caso una canción de Chimo Bayo será canción de la semana en este blog mientras no pierda la cabeza del todo, cosa que tampoco descarto.

Me la dejó un amigo que tenía un hermano mayor que escuchaba estas cosas, por curiosidad la escuché pero no me gustó demasiado, en cualquier caso me la grabé en una cinta. Y allí estuvo muerta de risa la cinta de Chimo hasta que sustituí su contenido por el Definitely Maybe de Oasis que sin duda me gustaba mucho más. Aquella cinta que contuvo un día a Chimo Bayo acabó rallada de tanto escuchar el primer trabajo de los Gallagher.

Chimo Bayo y el muñeco de Liam Gallagher (¡¡¡yo quiero uno!!!)

domingo, 27 de julio de 2008

El bambino horripile

Estaba tumbado en la playa sobre mi toalla multicolor medio traspuesto y con una modorra digna del calor que hacía, cuando tras abrir levemente un ojo presencié aquella aparición divina: un bambino horripile correteando de manera poco grácil por la fina arena. Tarde poco en abrir los dos ojos por completo, me incorporé y a los pocos segundos ya tenía claro que aquél niño gordito iba a ser protagonista de un post.

Primero describámoslo un poco, el bambino de unos 10 años iba ataviado únicamente con un bañador marcapollita, de esos bóxer que cubren un poco las patejas. No sé si a las chicas os molan este tipo de bañadores marcando paquete pero al niño le quedaba de puta pena, era de color azul marino con franjas rojas y azul más claro. Encima del bañador tenía el flotador, una hermosa barriga morenita, al igual que el resto del cuerpo (excepto la espalda que luego os contaré), que al correr botaba.

Ejemplo de bañador marcapolla, al parecer cuanto más pequeños mejor

Hubiera sido lógico pensar que aquel niño fuera abandonado en la playa por sus padres, le dejan a las 10 de la mañana y le recogen cuando se pone el sol, pero no era así, allí estaban sus padres y su hermana. De estos tres la única que aparentemente se salvaba era la niña que parecía bastante normalita, en cambio su madre era un taponcito de 1,50 del mismo peso que la altura quitando la coma, con voz de pito, evitaba que nadie la observara enseñando sus voluptuosas ubres, las cuales por culpa de la gravedad le llegaban sin exagerar a la altura del ombligo. En cambio el padre era un tío alto, fuerte, moreno, con pelos en la pechambre, también con bañador marcapolla, llegué incluso a pensar cómo aquél mozo podía estar con aquella mujer poco agraciada. La verdad es que me encantó pensar que el amor no tiene barreras y hay cosas más importantes que el físico, pero en cuanto aquél padre se levantó me di cuenta que tenía que tener algún problema en la cabeza, vamos a dejarlo en que no debía ser muy listo (distintivo también de su hijo horripile).

Pero vamos de lleno con el nene, un ser ridículo y gilipollesco en su esencia, del que esperas que en cualquier momento haga alguna de las suyas. Ya he hablado de su bañador marcapaqueti, que rellenaba sin problemas por detrás con un buen culo pollo, pero lo más curioso es que lo llevara medio caído enseñando la raja del culo, que evidentemente también tenía morena. El tío estaba negro como el tizón pero como os adelanté antes no en todo el cuerpo, la espalda la tenía blanquecina, ¿por qué os preguntaréis? la respuesta es sencilla: ¡¡¡era un niño crema!!!. Su madre en un afán de protegerle del sol le había echado crema a cholón, haciéndole en la espalda una costra de varios centímetros que no consiguió absorber ni eliminar a pesar de estar una hora haciendo el gamba en el agua.

Michael Jackson cuando iba a la playa de pequeño también era un niño crema

Pero entremos ya en materia, con qué se rodea un niño ridículo: con cosas ridículas. A parte del bañador feísimo por la mitad del culo tenía una colchoneta ridícula, a esa edad puedes tener una con Spiderman, cualquier otro superhéroe o sin ningún dibujo pero lo que no concibo es que fuera con una colchoneta de Mickey y Minnie. Además pude comprobar que era suya porque el resto de miembros de la familia tenía otras colchonetas, era cómico observarle mientras intentaba subirse al cacho plástico con aire; al final a la décima intentona lo lograba con la cara llena de sudor y la espalda aún encremada. Una vez encima de la colchoneta pensaba que podría disfrutar de un momento de relax, que lo suyo le había costado subir. Pero no fue así, al poco tiempo no sé qué cojones hizo que se le dió la vuelta la colchoneta y cayó al agua; dejando en medio del mar la colchoneta de los ratones salió dando arcadas y escupiendo kilos de agua salada con babas, era patético ver al padre en busca de la colchoneta mientras la madre le arreaba un par de gritos al niño agonizando de rodillas sobre la arena.

Pero ahí no quedó la cosa, para vengarse del traicionero mar que le hacía pasar un mal trago se enfrentó a él, en posición de ataque con las patejas flexionadas y los puños en alto le arreaba mamporros a las olas cuando rompían en la arena. La verdad es que hasta en esta situación parecía ridículo puesto que aquellas pequeñas olas eran capaces de hacerle tambalear de vez en cuando. Lástima que sólo coincidiera con él en la playa un día porque sino tendría material para escribir unos cuantos posts del bambino horripile encremado.

domingo, 29 de junio de 2008

Los niños son muy precoces

Cada día me sorprendo más con los niños de ahora, además con los dos ejemplos que he escuchado reciéntemente habría que plantearse si cada vez son más precoces a la hora del sexo. O eso o probablemente una afirmación más veraz es que simplemente son gilipollas perdidos.

Os cuento la primera situación, iba yo cruzando un parque cuando veo a un grupo de cuatro niños de unos ocho años, a uno no le apetecía jugar al fútbol así que otro estaba negociando dejarle una ventajilla. Así empezaron a regatear con los goles:

- Venga os dejamos un gol. - Que no me apetece jugar. - Os dejamos tres goles. - Vale nos dejas 10 goles y te metemos la polla.

Bonito, ¿verdad?, estos niños cómo son, pero las niñas tampoco se libran. Ayer en la piscina estaban tres niñas de unos diez años cuchicheando mientras no perdían detalle del socorrista buenorro, con sus gafas de sol, sus patorras morenitas y sus pectorales dando de si la camiseta. En esto que una de ellas dice:

- Ufff se me va a romper el bikini de lo duros que se me están poniendo los pezones.

Ejem, ejem. Bueno, siempre cabe pensar que se le estaban poniendo duros los pezones de sus tetas aún por desarrollar de lo fría que estaba el agua.

domingo, 22 de junio de 2008

Brebajes maravillosos

En unas semanas tengo una boda de unos amigos y como siempre me da una pereza tremenda ir a este tipo de celebraciones, soy un poco asocial y creo que lo seguiré siendo durante bastante tiempo.

Además hay una cosa que ya no me veo capacitado a hacer, y todo debido a que he perdido cierta libertad propia de la niñez. En las bodas, bautizos o comuniones los padres nos dejaban a los niños sentarnos juntos y como os podréis imaginar estábamos todo el rato metiéndonos unos con otros, tirándonos migas, etc.

Pero el momento que más me gustaba era cuando terminabas de comer y podías desarrollar tu capacidad imaginativa para crear el mejunge más asqueroso y desagradable. La receta era bien sencilla, sólo tenías que coger cualquier ingrediente a tu alcance, los más frecuentes eran agua, coca-cola, naranja o migas. Sin embargo según vas creciendo y tu experiencia va aumentando eres mucho más previsor y te vas abasteciendo de ingredientes a lo largo de la comida. De esta manera finalmente en tu mejunge puedes tener cabezas de gambas, cachos de carne y tropezones variados; algo que verdaderamente da categoría a tu creación y reafirma tu respeto entre los primos. Pero sin duda el mejor momento es cuando llega el camarero de turno y se lleva tu vaso lleno de sustancias irreconocibles.

En fin, que nos vamos haciendo mayores y vamos perdiendo grandes momentos de nuestra infancia, aunque según cómo vea el tema lo mismo en esta boda preparo un mejunge rico rico.