Bajo este título podríamos contar miles de anécdotas al respecto pero algo que me revienta bastante es lo que me ocurrió el otro día.Para volver del curro lo que hago es irme a una parada anterior a Atocha, y así sentarme e ir todo el camino a mi casa leyendo tranquilamente en el tren (por cierto para quien no lo haya visto en la barra derecha del blog podéis ver la música y el libro que estoy leyendo). Llegamos a Atocha y al parecer se sube una tía embarazada, yo como estoy con la cabeza metida en el libro ni me doy cuenta hasta dos paradas más allá. La tía iba con otra moza (importante señalar que esta no estaba para nada embarazada) poniendo a parir a sus compañeros del trabajo. Como decía, al darme cuenta de la barriga que cargaba le cedí mi asiento, a lo que ella no me dio ni un mísero gracias; no sé, supongo que estaría mosqueada porque fue dos paradas de pie y nadie la dejó sentarse. Hasta aquí la puedo dar la razón pero qué culpa tengo yo para que no me dé las gracias, no voy a instalarme una alarma que me avise cada vez que una chica embarazada entra en el tren.
No me dio las gracias, vale, no pasa nada, me quedo de pie y tengo que guardar el libro porque el tren va lleno y no sé cómo ponerme para leer. Sigo de pie tres paradas más hasta que enfrente de la tía embarazada que no da las gracias se levanta una señora, rondaría los 50 años y tenía pinta de estar bastante curtida en técnicas viejunas para lograr asiento en cualquier sitio. ¿Y a que no adivináis quién se sienta? Efectivamente, aplasta el culo la amiga (no embarazada) de la embarazada, yo no digo nada pero reconozco que me sentó un poquillo mal. Joder, le dejo sentarse a su amiga (por otro lado con mucho gusto aunque no me dé las gracias), no puedo seguir leyendo y cuando hay otro sitio libre se lanza en plancha para continuar poniendo a parir a sus compañeros del trabajo. Cada día estoy más convencido de que cuando venimos de trabajar sacamos lo peor del ser humano, somos como animales que mataríamos por un asiento.
Etiquetas: civismo, situaciones, transporte público




es un tema que a mi particularmente me jode muchisimo, sobre todo porque a mi siempre me pasa que parece que soy la UNICA MALA PERSONA QUE HAY AHÍ SENTADA,incapaz de darle el asiento. Nadie mueve el culo....
Me enfado con los demás porque siento que me ponen cara de "te toca a tí"....jajaja
me pasa siempre...siempre.