Es lo que tiene enamorarse de una estrella, puedes disfrutar de ella sólo con la vista y encima la tienes a años luz, además con nuestros limitados ojos no podemos admirar ni la mitad de su hermosura. Pero a él no le importaba, estaba enamorado de aquel punto luminoso y noche tras noche salía a mirar a su estrella reflejada en el agua de un lago cercano a su casa. Al verla en el agua la sentía más cercana, pero a pesar de ello no podía tocarla, el fantasma de un amor imposible rondaba sobre su mente.
Sin embargo una noche camino al lago se cruzó con una chica, su belleza era deslumbrante, su rostro de una blancura marmórea, la luz de sus ojos era de una potencia tremenda y su pelo aúreo era una muestra irrefutable del valor que tenía aquél ser divino. ¿Y si las estrellas que vemos en el cielo no son más que el reflejo en un espejo infinito de la luz que proyectan algunas personas?Etiquetas: amor, Escritos del Chasky




Vaya Chasky ... no conocía esta faceta tuya ... y he de decir que me ha gustado.
Podría ser que tal y como dices fuesen un espejo infinito de la luz que proyectan algunas personas, puede ser...pero ¿y la luna?