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sábado, 10 de febrero de 2007

Canciones no tan infantiles (IV)

La de hoy se trata de una canción de tipo corro, es decir de esas que te pones a dar vueltas como un imbécil y cantas unas chorradas, ¿chorradas o crueldades?, ahhh, amiguitos, a veces estas canciones aparentemente inocentes eran muy malvadas.

En todas las clases generalmente había un muchachito en el que se percibía una orientación sexual encaminada a que le iban a molar los niños de mayor (aunque esto no siempre es cierto). A la mayoría de las niñas les daba igual y jugaban con ellos a distintas cosas mientras los tíos nos arreábamaos patadas jugando al fútbol o nos peleábamos por culpa de las canicas. El caso es que a veces la niña mala del grupo saltaba con la siguiente canción dirigida al chavalillo "supuéstamente mariquita". Evidentemente la canción data de la época en la que en este país no estaba nada bien visto ser gay y ya desde niños se les inculcaba esta idea.

A La Lata, Al Latero

A la lata, al latero,
a la chica del chocolatero.

A la a, a la a,
Mariquita no sabe planchar.

A la e, a la e,
Mariquita no sabe barrer.

A la i, a la i,
Mariquita no sabe escribir.

A la.o, a la o,
Mariquita no sabe el reloj.

A la u, a la u,
¡Mariquita eres tú!

viernes, 19 de enero de 2007

Canciones no tan infantiles (III)

Esta es muy bonita, se trata de una canción que hace referencia a ese pudor que tenemos cuando somos zagales con la recién estrenada pubertad. Ya sabéis en qué consiste el tema, te gustan los muchachos y/o las muchachas, empiezas a darte tus primeros besitos (otros no los dimos hasta bastante más tarde) pero siempre intentando mantenerlo en secreto para que tus viejos no te hicieran preguntas comprometedoras.

De eso va la canción, una chavalita lleva a su noviete al patio de su casa a magrearse y a echar un polvete en el patio porque en verano dentro de casa hace demasiado calor aprovechando que su madre ha ido a casa de su abuela. Y ahí la chica, que está más espabilada que el zagal, diciéndole que quiere caña pá su cuerpo y que sino se busca otro noviete, que está bien buenorra y lo que quiere es pasárselo bien echando unos polvetes. Al final, le dice al chaval que se dé brillo que su vieja vendrá en breve y no quiere que descubra el pastel.

Ale, ahora la canción:


EL PATIO DE MI CASA

El patio de mi casa es particular,
cuando llueve se moja como los demás.

Agáchate y vuélvete a agachar,
que los agachaditos no saben bailar.

H, I, J, K,L, M, N, A
que si tú no me quieres
otro novio me querrá

H, I, J, K,L, M, N, O
que si tú no me quieres
otro novio tendré yo.

Chocolate, molinillo,corre, corre, que te pillo.
A estirar, a estirar,que el demonio va a pasar.

viernes, 22 de diciembre de 2006

Canciones no tan infantiles (II)

La de esta semana es un poco fuerte y guarrilla, se trata de una canción en la que una madre incita a su hijo a masturbarse, sí, sí, como lo oís. Es para quedarse flipado y asustarse pero aunque no os lo creyerais la cantábamos de pequeñajos.

Resulta que el hijo, de nombre Bartolo, era un chiquillo muy nervioso y que con sus ya 15 años no paraba quieto así que su madre le aconsejó que para calmar los nervios se hiciese unas pajillas, que sí, que fue así, yo cuento las cosas tal y como sucedieron, no omito nada por muy fuerte que sea. Así que eso, el Bartolo iba por ahí con la pichurrilla al aire meneándosela como el señor del Metro que vi el otro día.

Y ahora la canción:

LA FLAUTA DE BARTOLO

Bartolo tenía una flauta
con un agujero solo
y su madre le decía
toca la flauta Bartolo.

Bartolo tenía una flauta
con un agujero solo
y a todos daba la lata
con su flauta el buen Bartolo.

jueves, 14 de diciembre de 2006

Canciones no tan infantiles

Antes no entendía nada pero ahora comprendo que mis padres me dieron una buena educación aunque fuera en forma de cancioncillas, gilipollas por aquel entonces pero que ahora no me parecen tanto. Estas canciones las cantábamos sin darnos cuenta del trasfondo que ocultaban, a veces en forma de advertencias que se nos quedaban de forma subliminal en la chola y otras en forma de burla, qué gracioso es escuchar a tu hijo decir cochinadas o tonterías que no entiende.

Pues sí amiguitos, aquí comienza una nueva sección en la que analizaremos las canciones de nuestra infancia, no sé lo que durará, un post, dos o cinco, depende de lo que vaya encontrando. Y para comenzar qué mejor con La canción del jóven pastillero o de Antón Pirulero:

Antón, Antón, Antón Pirulero,
cada cual, cada cualque atienda su juego,
y el que no lo atienda, pagará una prenda.


Esto puede estar sometido a diversas interpretaciones pero yo lo veo muy claro, Antón era un pirulero, es decir, un pastillero y nuestros padres nos advierten de que nos preocupemos de nuestras cosas y no le hagamos caso a Antón (que representa a las drogas) o lo pagará caro (una prenda).