Ya estoy de vuelta después de un finde estupendo, con su playita, su paellita, sus Hogueras de San Juan, sus copillas, y además con buenísima compañía. Y más me vale haber desconectado todo lo posible porque hoy he tenido un fantabuloso día de trabajo, con multitud de marrones y saliendo de la oficina a las 20 h. Pero bueno, mañana será otro día.En cualquier caso no voy a enrollarme demasiado en este post porque estoy un poco cansado, pero no puedo dejar de contaros la cantidad de mozas que vi sufriendo en Alicante. Además lo peor de todo, es que sufrían porque querían. Ellas todas monas, con sus superminifaldas luciendo tipico, sus escotazos y claro, no pueden ir con cualquier tipo de calzado, han de llevar taconazos que al final no son capaces de soportar. El resultado, un montón de chicas superdivinas con los zapatos en las manos y andando descalzas por la calle con el peligro que ello conlleva, puesto que como sabéis en fiestas las calles tienen más mierda de lo normal.
Que está genial ir lo arregladas que quieran y luciendo cuerpo, pero creo que eso es compatible con ir cómodas, que bastante se sufre ya con otras cosas.










