Continuamos con los carteles del metro de Tokio y sus advertencias para mantener el civismo dentro de sus instalaciones.
El póster que podéis ver a continuación presenta a un mozo con pantalones cagaos leyendo los artículos de una revista porno. Como podéis leer, piden que por favor se lean estas revistas en casa porque como sabéis el metro va siempre hasta arriba, y no es plan de que el palotismo se apodere del vagón y haya inevitables roces.

Para el siguiente cartel tengo dos teorías: 1. La señorita ha visto al viejuno y ha pensado que para ver semejante aberración de la naturaleza prefiere sacarse los ojos. 2. Le han molado los ojos del viejuno y quiere ponérselos como él de grandes. En cualquier caso, como siempre, mejor hacerlo en casa.

Este cartel es anticotillos, en Japón llevan tiempo luchando contra los cotillos y chismosos desde que un usuario del metro escuchó como un tío que se parecía al primer ministro japonés decía por teléfono que iba a romper el matrimonio con su mujer. El tío en cuestión lo contó en la tele y estuvo a punto de liarla buena. Por eso previenen de que las conversaciones personales se tengan en casa.

Esta la entiendo a la perfección porque la sufro diariamente. Por favor, los que escuchen bakalao, reguetón o música mierdosa en general, que lo hagan para ellos, para eso existe un botón con el que regular el volumen. El de este cartel seguro que estaba escuchando a
Melody y su asquerosa canción de Eurovisión, normal que el viejuno esté a punto de reventar.

Esta quiere decir lo mismo que la anterior pero en su versión móvil, si quieres quemarte el cerebro con sucedáneos de música hazlo en tu casa y no martirices al resto de usuarios del metro. Y por supuesto, vale que el viejuno te caiga gordo y que estés harto de verle en todos los carteles, pero no es plan de que le hagas la zancadilla.