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domingo, 12 de septiembre de 2010

Ya estoy aquí porque he llegado


Ya estoy aquí de nuevo después de las vacaciones con la alegría y alborozo (nótese asco supremo por empezar a currar mañana) de volver a la rutina.

Paso de haceros un resumen exhaustivo de estos días, simplemente comentaros que estuve unos días en la playa...

Playita no atestada de gente aunque venían los viejunos y plantaban
la sombrilla a escasos centímetros de tu toalla

...y otros cuantos días perdido en el monte.

Me levantaba con esta vista


Y me tomaba unos gin tonics al fresco con esta otra vista

De todas formas las vacaciones han dado para algún que otro post que iré publicando en los próximos días.

lunes, 28 de junio de 2010

Desaparecido unos días


Perdonad por pirarme sin decir nada pero es que uno últimamente no tiene tiempo para nada. Dejando el tiempo aparte, he estado recuperando fuerzas unos días en Alicante, aprovechando que eran las fiestas de San Juan.

He disfrutado de sus hogueras.

Qué penita me daba cuando las churrascaban

He disfrutado de la playa por el día y por la noche.

Con la luna llena sobre el mar las fotos quedaban superchulas

He disfrutado de la comida a lo bestia, incluida la paella, cómo no.

Los desayunos eran como dios manda

He disfrutado del espectáculo de ver la playa tomada por la gente y cómo se jugaban la vida haciéndose los dueños de la carretera.

Estuvimos a punto de ver más de un atropello

Y no pensaba que pudiera disfrutar tanto con unos fuegos artificiales, eran espectaculares.

Las tracas finales eran la hostia

Lamentablemente, lo bueno se acaba y ya no tendré de nuevo unos días de vacaciones hasta la última semana de agosto, pero bueno, digo yo que aguantaremos hasta entonces.

domingo, 11 de enero de 2009

Los extraterrestres nos vigilan en el Cirque du Soleil


Ayer estuve viendo Varekai, el último espectáculo del Circo del Sol. Una fiesta para el espíritu porque sales de allí feliz como una perdiz y flipando por el derroche de imaginación, color y música, al final terminas babeando y con la boca abierta.

Por todo ello es imposible mantenerse hierático ante algo tan sorprendente, aplaudir hasta terminar con las palmas de las manos rojas o eharte unas risas con los números cómicos. Pues bien, seguramente en toda la carpa había una única persona que no exteriorizaba ningún tipo de sentimiento (si lo tenía) ante lo que estaba viendo. ¿Y dónde se fue a sentar? Efectivamente, a mi lado.

La tía no hacía nada, ni se inmutaba por los ejercicios en la altura, la flexibilidad de la moza que al final se casa con el prota (si has leído esto último te he fastidiado el desenlace), la potencia en las piernas de los que dan volteretas a un tío encima de sus extremidades, la fascinante belleza visual de un mundo onírico lleno de colores y de seres formidables, o a los niños chinorris dando saltos y volteretas. Nada, la tía era inmune a todo, ¿a todo?, bueno a todo no, vino del descanso con palomitas y se puso morada, eso sí que la gustó porque las últimas no las compartió con su acompañante.

En fin, que estoy acojonado, no hay persona humana que no aplauda, se ría o se le quede la boca abierta con algo así. Estoy seguro de que esa tía es una extraterrestre o un robot, una de las dos cosas, no me cabe la menor duda.

Amigos, amigas, cuidado porque están entre nosotros.

domingo, 9 de noviembre de 2008

El Museo del Jamón


Aquellos que hayáis estado en Madrid, y a los que seáis de aquí ya ni os cuento, habréis visto que hay repartidos por toda la ciudad unos bares que se llaman El Museo del Jamón, donde además de tomarte algo puedes comprar embutido o el pan. Generalmente son bastante grandes y con buenas cristaleras para que se vea bien el género jamonil y la variedad de embutidos.

Pues lo que puede parecer evidente: que sólamente se trata de un bar con nombre museístico, para los guiris no es así. El otro día estaba tomándome una cañeja cuando entra una pareja de guiris, se quedan dando vueltas por el bar observando todo y sin saber muy bien en qué clase de lugar se encuentran, preguntan a una camarera:

- Hola, ¿en este museo qué se puede ver?

La chica se quedó sin palabras hasta que tras unos segundo de aturullamiento logra decir:

- Ehhhh, ¿jamones?.

Así que los guiris encendieron sus cámaras, hicieron unas fotos a los jamones colgados por todos lados y se fueron tan contentos. Y encima gratis, ¡no se podrán quejar!

miércoles, 30 de abril de 2008

El corazón de la montaña

- ¿Aquí es donde ibas a traerme?
- Efectivamente, ¿no te gusta?
- Bueno es una pared de piedra bastante bonita pero…, no sé, como me dijistes que me ibas a enseñar un lugar muy especial…
- Y tanto que es especial, es mi rinconcito en el mundo, un espacio en en el que realmente me siento tal y como soy, puedo hacer lo que quiera, volar, cantar, reir, llorar, y todo ello sin pensar en el que dirán.
- Suena fantástico cariño pero dónde está ese sitio, yo sólo veo la pared de una montaña bastante alta.
- Efectivamente es una montaña, pero…, ¿y si pudieramos llegar al corazón de esta montaña?
- ¿Cómo?
- Ven, dame la mano, cierra los ojos y confía en mi.

Así fue como traspasamos la montaña y llegamos al corazón de la misma, al abrir los ojos María vió un mundo lleno de vivos colores, con una luz que atravesaba la piel produciendo una sensación de calidez muy agradable. El cielo era de color aguamarina y todo estaba cubierto por una alfombra de hierba fresca. Una vez los ojos de María se habían adaptado a aquel universo de ilusión, la llevé a un sitio que había descubierto hacía unas semanas. Era un explanada aparentemente normal, cubierta de un tupido césped verde pero con una peculiaridad: si saltabas sobre el suelo salías despedido hacia arriba, como si brincaras sobre una colchoneta a lo bestia.

Saltamos y saltamos atravesando las nubes, los dos al unísono, riendo como lo venimos haciendo desde que nos conocimos, disfrutando con cada momento en el que nuestras manos están unidas, mirándonos a unos ojos invadidos por luciérnagas. Era fantástico estar en las nubes, con aquel hermoso fondo aguamarina, viendo como pájaros de seda vuelan libremente, sólo molestados por aviones de papel cargados de lágrimas de luna. Y no es que la luna esté triste, no, todo lo contrario, está alegre porque por fin después de mucho tiempo puede estar junto a su sol. Los aviones, pilotados por mariquitas, sueltan el agua en unos estanques en los que viven peces de papel de aluminio, los cuales se asoman para verte pasar deseándote los buenos días con pompas de oro que salen del agua y suben hasta el cielo. Finalmente terminamos exhaustos del ejercicio físico, así que decidimos descansar un rato en una nube de algodón desde donde podíamos vislumbrar todo aquél lugar:

- ¿Cuánto tiempo llevará esto aquí?
- Supongo que desde el inicio de la vida.
- Es raro que aún siga así de espléndido con la cantidad de gente mala que hay, si llegaran a descubrir este lugar seguramente acabarían con él.
- Eso es imposible mi vida, este rinconcito que te acabo de descubrir es indestructible. ¿Ves aquel árbol de allí, el que tiene el pajarito cantando sobre su copa?
- Sí.
- Antes de ser árbol era una persona que por casualidad encontró este lugar en medio del tiempo y el espacio, pero su corazón era negro, lleno de odio y rencor. Al entrar aquí su cuerpo mutó en una bola de plastilina marrón de la que surgió un espléndido árbol, y tras las primeras lluvias brotaron de él hojas verde oliva que atrajeron hacia si a un sinfín de pajarillos multicolor, que con sus trinos hacen aún más agradable pasear por su lado.
- Esto es fantástico.
- Es fantástico pero hay un pero.
- ¿Cuál?
- El único inconveniente es que no podemos pasar aquí más de dos horas seguidas, sino también nosotros mutaríamos y no podríamos salir jamás. Y como queda poco para que se cumplan esas dos horas, ¿qué te parece si bajamos de esta esponjosa nube y volvemos a nuestra realidad?
- Está bien.

Así fue como bajamos de la nube por medio de un arcoiris mientras disfrutábamos de las ilusiones de color provocadas por la luz al irrumpir en las pompas de los pececillos. Una vez en tierra firme, volvimos a traspasar la pared de roca para dar por finalizado aquel viaje. A pesar del miedo de mostrar aquel mundo a María resultó ser la mejor decisión tomada desde hace mucho tiempo.

- ¿Y este mundo cómo lo descubristes? – me preguntó María.
- Por casualidad, como todo en mi vida, pero creo que cada persona a lo largo de su existencia descubrirá su mundo.
- No sé si esa afirmación se cumplirá en mi caso.
- Quizás lo acabas de descubrir hace tan solo un momento, puede que tu mundo sea el mismo que el mío...

martes, 8 de abril de 2008

Paul ha muerto

Tranquilos, no me refiero a Paul McCartney aunque sí a una persona que sería relacionada para siempre con el grupo de Liverpool. Es curioso como por una casualidad seas objeto de millones de miradas durante infinitos años, eso es lo que le ocurrió a Paul Cole.

¿Quién es este tal Paul? Fijaros en el hombre que hay a la derecha de la portada del Abbey Road, el tío que hay al lado del coche de policía. Voy a hacer un zoom para verle un poco mejor.

Como os iba diciendo este señor por casualidades de la vida forma parte de una de las portadas más emblemáticas de la música. Paul estaba de vacaciones en Londres y ya harto de entrar en museos le dijo a su mujer que prefería esperar fuera mientras ella pasaba a otro. Y ahí estaba parado el tío esperando a que saliera su señora mientras hablaba con un policía sobre el control del tráfico en la ciudad. En eso que pasaron un grupo de melenudos alineados como una fila de patos y encima uno iba descalzo, el mundo estaba loco debió pensar el Sr. Cole.

Un año después Paul descubrió en el disco Abbey Road de sus hijos que en aquella portada había algo que le resultaba familiar (¡y tanto!) porque aparecía el mismo. Así fue como Paul Cole, un perfecto desconocido, seguirá siendo observado por varias miradas en el mundo cada día a pesar de su muerte.

A lo mejor otro día explico quiénes son los tres personajes que aparecen a la izquierda en el fondo de la imagen, aunque seguro que más de uno ya conocéis la historia.


Fuentes:
http://rinzewind.org/archives/2008/02/28/paul-ha-muerto/
http://beatles.ncf.ca/abbeyrd_album_cover.html

lunes, 8 de octubre de 2007

Un paseo

Música en los oídos, no hay prisa, toda la tarde por delante, sin rumbo establecido, sentir el placer de pasear, una agradable temperatura, dos coches a punto de darse una hostia, gente acelerada a tu alrededor, ¡pelea, pelea!, dos muchachos se reparten caricias al ritmo de mi música, la gente se congrega para ver el espectáculo, una niña le da un poco de su piruleta al hermano, un coche de policía pasa a toda velocidad por la carretera, dos chicos se besan en la concurrida calle, alguna cara de asco, un chico le grita a la que parece ser su novia, lágrimas descendiendo atropelladamente por sus mejillas mientras grita un explícito ¡vete a tomar por culo!, me enamoro de una hermosa mujer al cruzarme con ella, un vagabundo pide dinero mientras apura la botella de vino, me desenamoro de la hermosa mujer, los últimos rayos de sol se posan en los edificios, en las fuentes, en el asfalto y en las mejillas de la gente, me encanta esta ciudad.

Pd.: Post dedicado a Fergus que ha padecido hoy esta ciudad.

miércoles, 20 de junio de 2007

La excursión a Segovia

En el colegio, creo recordar que estaba en séptimo de EGB así que tendría unos 13 años más o menos, nos llevaron de excursión a Segovia. Allí estuvimos recorriendo la ciudad todos juntos para finalizar en la catedral donde nos dijeron que podíamos irnos donde nos diera la gana pero que a las 5 de la tarde teníamos que estar todos en el Alcázar.

Muy bien, la verdad es que íbamos hablando y haciendo el tonto unos cuantos así que desaprovechamos la oportunidad de disfrutar de las maravillas que nos estaban contando. Qué bien que ya confiaran en nosotros y nos dejaran campar libremente por una ciudad, nos perdimos por las calles, nos zampamos nuestros bocatas en un parque con refrescos y compramos un montón de chucherías (los niños da ahora seguro que se habrían emborrachado o montado alguna gorda). Y como, aunque un poco gamberros, nos gustaba sentir el calor del seno familiar fuimos puntuales con la hora establecida y allí estábamos, en el Alcázar a las cinco menos cuarto.

Recomendable visitar el Alcázar de Segovia

Pero había algo que no me cuadraba, allí no había ninguno de los profesores ni de los compañeros, algo olía mal pero no podíamos hacer otra cosa que esperar. Menos diez, las cinco, y diez, y veinte. Oye chicos aquí pasa algo muy extraño, ¿dónde está la gente? ¿qué hacemos? No comprendíamos lo que había ocurrido, dijeron a las cinco que yo lo escuché con mis oídos, sí, de eso estábamos los tres amigotes convencidos. A las cinco y media decidimos movernos porque allí sentados no íbamos a hacer nada, mientras recorríamos las calles hablamos de llamar a alguno de los padres para que vinieran a recogernos, esa sería la mejor solución. Y lo habríamos hecho si no fuera por una cueva que vimos en unas rocas, nos empezamos a montar la película y finalmente decidimos que si se hacía de noche dormiríamos allí.

Debajo de la cueva quedaba una carretera, y mientras bajábamos por el camino hacia ella buscando palos para hacer un fuego vimos al autobús del cole. Empezamos a dar gritos y saltos para que nos vieran y tuvimos suerte porque se paró poco después, Bajamos corriendo, subimos al autobús con cara de mosqueo por la situación vivida, ¿por qué coño nos habían dejado allí tirados los cabrones, acaso querían deshacerse de la crème de la crème de la clase? Pero en vez de echarles la peta fuimos nosotros los que nos llevamos una buena reprimenda y a punto de quedarnos sin ir al día siguiente al parque de atracciones. Lo que en realidad ocurrió fue que como íbamos distraídos haciendo el gilipollas no nos enteramos de que en realidad donde habíamos quedado era en el acueducto, por donde según ellos habíamos pasado todos juntos pero que ninguno de los tres perdidos recordamos ver.

jueves, 5 de abril de 2007

Pepe en los bosques de Connecticut

Bueno amiguitos y amiguitas, me voy unos días a descansar a un mundo paralelo en el que hace calorcito todo el año y vamos en pelotas, espero venir con energías renovadas e ideas frescas porque el lunes me espera una buena paliza. Ya os contaré porque si tenía poco tiempo libre ahora voy a tener menos. Mientras tanto os dejo con este relato de Pepe, que corresponde al 2001 cuando estuvo de monitor de bici por los bosques americanos.


Los bosques de Connecticut son frondosos, con árboles de más de diez metros que se cruzan por encima de los caminos formando tenebrosas bóvedas. Es un clima muy húmedo, y abundan las ciénagas y pantanos. La potente biomasa no sólo se hace notar en lo que a vegetación se refiere, el otro día me crucé con una familia de ciervos cuando iba buscando nuevas rutas para la bici. La naturaleza es tan abundante y nueva para mí que no me sorprendería demasiado si algún día me encuentro un dinosaurio.

Vale. Estaréis pensando por qué me da por ponerme a hablar del paisaje a estas alturas. Pues es para poneros en situación de la historia que os voy a contar.

Ocurrió la noche del pasado jueves, cuando estábamos participando en un juego llamado "Chaos", en el algunos monitores se esconden en el bosque disfrazados de monstruos y el resto tenemos que acompañar a los chavales de nuestra cabaña para buscarlos. Estábamos cruzando un lodazal repleto de matorrales, troncos putrefactos, etc, cuando sentí un pinchazo en la pierna seguido de un intenso dolor. No habría mucha luz y yo no soy un experto en picaduras, pero deduje que debía tratarse de un escorpión o algún tipo de serpiente, y que lo mejor sería ir a la enfermería cuando antes. "Guys, somethig has bitten my leg, I'm going to see the nurse, see you later (chavales, algo me ha picado en la pierna y voy a ir a ver a la enfermera, os veo luego)", dije guardando heroicamente la compostura.

Pocos metros más adelante, cuando ya no me veían, me hice un vendaje compresivo en el muslo con la camiseta, haciendo coincidir el nudo con la arteria femoral para que no extendiese el veneno, y me dirigí a la enfermería deprisa, pero sin correr, porque en estos casos no conviene acelerar el ritmo cardiaco. Todos los que allí se encontraban me vieron llegar lleno de barro, con la camiseta liada a la pierna, cojeando (por lo que apretaba el nudo) y con cara de circunstancias, y sumaron su preocupación a la mía. Preocupación que se torno en risa contagiosa cuando la enfermera dijo que se trataba de una picadura de abeja, y que no hay bichos peligrosos en esta parte del país.

Moraleja 1: hay ciertas cosas sobre las que conviene documentarse antes de salir de casa.

Moraleja 2: las picaduras que no son mortales también duelen.

miércoles, 28 de febrero de 2007

Atrapado en el baño

Me aburro en el curro, es algo que tengo muy claro y ya no sé qué hacer para que pase el tiempo más rápido por lo que recurro a cosas desesperadas aunque repercutan en mi imagen. Ayer se jodió la puerta del servicio de los tíos, más concretamente el mango con el que abres así que decidieron quitarlo para arreglarlo más tarde. De todas formas un compañero me avisó que se había jodido la puerta.

Una hora después me entran ganas de cagar así que ¿qué hago? sip, ya he intimado estos últimos días con el baño del curro y me veo con capacidad de intentarlo, así que me pongo el disfraz de abeja y voy hacia el baño con el aguijón en la punta. Una vez allí y con las prisas y la urgencia del momento, entro, cierro la puerta, ¿cierro la puerta? esto, joder, mecagüentó que ahora no puedo abrir, ¿qué hago? mierda, eso mierda, me cago, bueno lo primero es lo primero, voy a soltar el mulatito y luego pienso en qué hacer. Todo nervioso hago mi necesidad primaria en ese momento, me limpio bien, tiro de la cadena, me subo los pantalones, me los abrocho y más aliviado pienso en el siguiente problema: abrir la puerta.

¿Qué hacer? Después de darle vueltas al asunto decido no hacer nada, ni pedir auxilio ni dar golpes a la puerta ni nada, solo sentarme a esperar a que alguien venga a rescatarme, de esta manera no tengo que currar y a ver quién me dice algo, ¿acaso tengo yo la culpa de que se haya jodido la puerta del servicio?

Diez minutos después vienen a rescatarme mis compañeros tras empezar a preocuparse sobre mi, "sí, me he quedado atascado", "mira que te dije que estaba jodida la puerta", "ya pero con las prisas no me dí cuenta". El caso es que toda la oficina se ha reído de mi y he tenido que oir cosas como "esto solo te podía pasar a ti", sin embargo he estado 10 minutos sin currar que al final del día se nota.

lunes, 26 de febrero de 2007

El friki de la semana esperará hasta mañana

Mañana veréis al nuevo friki, sí porque prefiero contaros el viaje a Dublín lo antes posible porque sino con esta memoria se me olvidará en seguida, pero en vez de hacerlo detalladamente y en forma de diario creo que voy a basarme en la cerveza Guiness para contaros cosillas de los dublineses y supongo que de los irlandeses en general.

1. Las irlandesas están muy buenas, por supuesto, será gracias a la Guiness.

2. Los irlandeses son igual de anchos que de altos (lo son bastante), por supuesto, será gracias a la Guiness.

3. Es la bebida perfecta para escuchar buena música en uno de sus innumerables pubs y reponer fuerzas tran un día de pateo por sus calles.

4. ¿Tienes problemas para conciliar el sueño? Los irlandeses seguro que no y si los tienen una buena pinta antes de acostarse y se soluciona rápido el asunto, a mi me funciona.

5. Son gente con ideas, por ejemplo la pinta es la medida ideal para beber cerveza, y el vaso es cómodo mientras se habla de pie o se canta una buena canción en alguno de sus pubs. Además los cubatas eran una mierda, pequeñajos y caros.

6. Nos llovió bastante el sábado pero es una lluvia que no molesta demasiado, y si aprieta te metes en algún sitio a tomarte una pinta.

7. ¿No bebes alcohol porque no quieres acabar con resaca? Los irlandeses saben como evitarlo, con la Guiness hay que beber bastante para conseguir emborracharte.

8. Por último, lor irlandeses tienen que cagar sin problemas, y si los tienen, la solución seguro que sabéis cuál es: una buena pinta de Guiness.

En definitiva, me declaro fan de la cerveza Guiness por sus innumerables propiedades. Vamos ahora a ver un poco de Dublín en imágenes:

1. Escultura de Oscar Wilde.
2. Típica viejuna jodefotos, como véis las hay por todos sitios.
3. Escultura de James Joyce.
4. Escultura de Molly Malone (un mito irlandés), quien quiera saber más que vaya a la Wikipedia porque la historia es muy chula, el tipo sentado delante de ella es un irlandés vendiendo banderines para ir preparados en el Irlanda-Inglaterra que iban a jugar esa misma tarde.

5. Barril de Guiness en el interior de la Catedral de San Patricio, ¿qué pintaba ahí el barril? respuesta: era para echar pelas para la conservación del órgano.
6. Sillas de la Catedral, cada una con una alfombra para arrodillarse con distintos motivos representativos de una familia.
7. Torre del Castillo de Dublín.
8. Interior del castillo, en esta sala es donde se proclaman a los presidentes de Irlanda.

9. Dublín de noche y lloviendo (cómo no).
10. Árbol y edificio del Trinity College.

Dió la casualidad de que en este fin de semana se enfrentaban Irlanda e Inglaterra en el 6 naciones de rugby y estaban tomadas las calles por los policías para evitar altercados, aquí un ejemplo y quien quiera saber algo más que pregunte que yo hoy estoy muy jamao:

jueves, 8 de febrero de 2007

El gimnasio de mi barrio

Desde hace unos 10 años se encontraba cerrado sin nadie que utilizara sus instalaciones para ejercitar sus músculos, una pena porque recuerdo que por allí se pasaban los forzudos y se tiraban horas y horas.

Sin saber porqué se la tenían jurada a los yonkis del barrio que no les caían nada bien, no sé la razón ya que los yonkis no molestaban a nadie, la imagen que daban tampoco era demasiado buena pero al menos iban a su bola. Bueno vale, dejaban a veces las jeringuillas por ahí tiradas y eso no está bien. De todas formas, seguro que más de uno de los musculitos se metían alguna sustancia que se pueda considerar droga para aumentar su volumen muscular.

Ayer me colé a hacer unas fotillos aprovechando que abrieron las puertas para tirarlo todo, supongo que irán a hacer unos pisitos muy majos a unos precios muy altos. Aquí las fotos: