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miércoles, 30 de junio de 2010

Dark Vader sigue vivo


Es curioso como la influencia de una persona puede cambiar tu vida. Te cruzas con ella un buen día y de repente cambia tus hábitos. La persona de quien hoy quiero hablaros es muy especial para mí, puesto que representa como ser vivo la reencarnación de un personaje mítico en la historia del cine.

Desde hace aproximadamente un mes, en muchas ocasiones me cruzo con esta persona en el parque al que voy a correr. Él también corre, y en sentido contrario al mío, él es Dark Vader. Hasta tal punto decía al principio que ha cambiado mi vida que gracias a él no pienso volver a correr a ese parque. Lo de que correr en sentido contrario al mío es un dato muy importante porque significa que me cruzo con él al menos un par de veces, que son las vueltas que suelo dar al circuito.

¿Y por qué me ha echado del parque Dark Vader? - os preguntaréis. Mejor os explico por qué le llamo Dark Vader y lo comprenderéis en seguida. El tío tendrá unos 45-50 años, con un estilo particular de correr aunque va bastante deprisa, pero con una nefasta manera de respirar. Yo no tengo ni idea de cuál es la mejor forma de respirar cuando vas corriendo pero lo que tengo claro es que no es haciéndolo por la boca constantemente. Y eso es lo que hace el Dark Vader, todas las veces que me he cruzado con él, y sin excepción, va respirando con la boca como si fuera la última vez, emitiendo el famoso ruidito de Dark Vader. Más o menos respira así:


Pues gracias a este tío me he dado cuenta que esa forma de respirar por la boca, inhalando el aire de forma tan brusca y soltando ese sonido, me saca de mis casillas, hasta incluso a veces me han dado ganas de vomitar al pasar a su lado. En fin, que no puedo con ello, así que lo mejor será dejar al tío ese ahí llevándose todo el aire del parque, me retiro, me voy a buscar otro sitio para correr.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

100 minutos juntos... y casi muero


El finde pasado estuve en el cine viendo 500 días juntos, la que dicen puede ser película independiente del año, y la verdad es que con los toquecillos de buena música que aparecen en la cinta, he de decir que me gustó bastante.

Pero por supuesto últimamente no puedo ir al cine sin que me pase algo con esos seres que junto a mi también pululan por esas salas. En este caso, sentada a mí lado junto a su marido estaba una viejuna que ya me empezó a mosquear antes de que comenzara la película: hablaba mucho. Pero eso no fue nada comparado con la que me tenía reservada, ni corta ni perezosa se quitó los zapatos y puso los pies encima del asiento delantero, pero tranquilos que no se los puso en la cabeza a nadie, el asiento estaba vacío.

Y digo yo, no sólo me parece una falta de respeto que se ponga así con los pezuños sino que al menos podría llevarse sus medias de gala porque las tenía todas remendadas. Así que al final tuve que hacer un esfuerzo sobrehumano (menos mal que soy un superhéroe) para concentrarme en la peli. Pero no fue sencillo dejar de mirar sus pies con dedos torcidos y callosos, debajo de las medias llenas de remiendos, y no distraerme por sus comentarios: ‘qué rara es esta película’, ‘no me estoy enterando de nada’, ‘¡mira se ha casado la amiga!’, y más comentarios de este tipo. La verdad es que la pobre señora estaba más perdida que un pedo en un yacuzzi, hasta el marido la tuvo que decir que se callara un poco.

Tuve la sensación de que aquella viejuna pagó la entrada del cine para ver una imagen detrás de otra sin ningún tipo de relación, aún así seguro que es lo mismo que la ocurre cuando en su casa se sienta delante de la tele mientras cose los agujeros de sus medias.

lunes, 23 de marzo de 2009

Mientras yo esté a gusto, que se jodan a los que molesto


Este finde fui a ver Los abrazos rotos, la última peli de Almodóvar y bueno, estuvo bien, pero podía haber estado mucho mejor si no llega a ser por las de siempre: las viejunas. Sip, las viejunas que van al cine y piensan que están en su casa, comentan cualquier cosa. Por ejemplo, sale una playa de Fuerteventura y empiezan a hablar sobre si estuvieron allí, si es tal zona, o si corre mucho el aire. Y así todo el tiempo. Me pusieron de una mala leche las dos cotorras...

Pero es que precisamente este tipo de señoras, que no tienen la suficiente educación como para respetar a la gente que va a ver una película y no quiere escuchar sus comentarios, son las que después despotrican contra los imbéciles que van en el metro con el móvil a todo meter, escuchando sus mierdeces musicales. Ahora bien, si las viejunas no soportan a los imbéciles del móvil, los imbéciles del móvil seguro que odian a las viejunas que no les deja ver las pelis en el cine, yo que aglutino el odio a ambos, seguro que a mucha gente le fastidiará cosas que yo hago, y así sucesivamente…, al final vamos a acabar todos de morros y sin ser capaces de convivir en ningún sitio.

Me parece a mí que esto es causa del excesivo individualismo con el que vivimos actualmente, lo podríamos resumir en una frase: mientras yo esté a gusto, que se jodan a los que molesto.

domingo, 28 de septiembre de 2008

El chico imposible


Acabo de ver un vídeo de una película que debe ser increíble, hay que verla sí o sí, lo que no sé es cómo conseguirla, tendré que investigar un poco porque la cosa promete.

En realidad no es sólo una película sino dos (For Y'ur Height Only y The Impossible Kid) en las que el protagonista es el mismo: Weng Weng, un agente secreto de la Interpol que se hace llamar Agente 00. Es algo así como James Bond pero superándolo en todo: es más guapo, más chulito, pelea mejor, tiene más gadgets alucinantes y su éxito con las mueres es mucho mayor. Lo único en lo que no le supera es en la altura, el bueno de Weng Weng mide 83 cm.

Atentos al vídeo y luego me decís si no os apetece ver estas pelis de los años 80.

domingo, 25 de mayo de 2008

La vida moderna

Si echamos la vista atrás, al inicio de los tiempos, el ser humano lleva en la tierra dos millones de años y en todo este tiempo ha evolucionado de manera sorprendente en todos los sentidos. Pero no tenemos que irnos tan atrás, ni si quiera siglos, para percibir cambios en la sociedad y más en este momento en el que los avances tecnológicos modifican nuestra vida de la noche a la mañana.

Es evidente que estos avances son positivos puesto que nos facilitan muchas tareas pero tienen una vertiente perversa, poco a poco y sin darnos cuenta van acelerando nuestra vida. Ahora todo se hace con mucha más urgencia, en algunos casos ni si quiera nos paramos a pensar en lo que tenemos que hacer, simplemente lo hacemos. En el trabajo vamos a mil por hora; no comemos, engullimos; consumimos música sin escuchar un disco más de dos veces; vamos al gimnasio a machacarnos en el menor tiempo posible; paseamos por centro comerciales siguiendo al culo al de delante y mirando ropa en tiendas atestadas de gente. ¿Acaso no estamos nosotros mismos convirtiéndonos en máquinas?

Un ejemplo de que cada día utilizamos menos el cerebro lo tenemos en el cine. No voy a entrar a valorar la calidad de las películas de ahora con las que se hacían en décadas precedentes, sino en la actitud con la que vamos al cine. Nuestros padres y/o abuelos cuando se acercaban al cine iban a ver una película, sólo eso, centraban toda su atención en ello porque probablemente sería la única vez que la podrían ver. Atendían a cada palabra de los diálogos y no se perdían el más mínimo detalle, sin embargo ahora prestamos más atención al tanque de palomitas o a meterle mano a nuestra pareja en la oscuridad de la sala, como siempre nos podremos bajar la peli o alquilarla no hay problema. Antes si querías ver una película de nuevo debías pagar otra entrada en el cine, además no te podías dormir porque una vez la quitaran de la cartelera se acabó, las cintas dormirían en el fondo de armarios fuera del alcance de la gente común.

A veces es inevitable vivir acelerado si se quiere subsistir, pero dedicarle diez minutos al día en reflexionar hacia donde vamos es muy sano.

domingo, 16 de marzo de 2008

Técnicas avanzadas de ósculos

Me encanta que la gente esté enamorada, sin duda el amor es lo mejor de esta vida aunque por otro lado también es por lo que más puedes sufrir. Sin embargo me fastidia que dos enamorados me jodan una película en el cine.

¿Qué hacen los enamorados en el cine? Pues darse algún que otro besete, eso está claro. Pero hay besetes y besetes. A mi me parece perfecto que lo hagan, de hecho aunque estén a mi lado no me molesta lo más mínimo, ahora bien, algunos necesitan un curso para dar besos. Imaginaros el nombre del curso: “Técnicas avanzadas de ósculos” y yo ahí siendo el profesor, jejeje, me descojono con la idea.

Pues sí, algunos necesitan apuntarse a clases de besos porque los hay que te sacan de tus casillas, creo que hay pocas veces en las que me he puesto tan nervioso como ayer en el cine. Una parejita feliz estaba casi a mi lado, sólo nos separaba un asiento, dándose contínuos morreos, hasta aquí sin ningún problema. Lo realmente desagradable era el sonido que producían, ufffff, ¿es que no saben darse besos sin hacer ruido?. Además el tío era un empalagoso pesado que en vez de ver la película estaba todo el rato girado hacia la chavala buscándole los morros, y una vez los había encontrado besaba sin reparos para finalizar con ese sonido que me ponía histérico. Si hacen tanto ruido dándose un beso no quiero ni imaginarme lo que harán cuando follen, o como prefiere decir una amiga, cuando hagan el amor.

jueves, 10 de mayo de 2007

Mi pequeño Gizmo

Cuando era pequeño tenía un Gremlin, era un muñeco pero aún así nunca le puteé enchufándole con una luz directamente, ya que lo mataría, nunca le eché agua ni le di de comer jamás así que no tenía que preocuparme de que fuera después de media noche. Era bien majo mi Gizmo.

Era pequeñito con pelos suavecitos pero lo que más me molaban eran sus orejas (ver imagen de la izquierda), blanditas, finitas y de plástico. ¿No me digáis que no se os hace la boca agua? A mi me ocurría y no podía evitar chupetearlas un poquito al principio hasta que no podía más y le arreaba un mordisquito en la punta. ¿Uffff qué he hecho? Le he quitado un poquito de su oreja. Pues poco a poco, bocadito a bocadito le dejé desorejado. Daba un poquito de pena el pobre pero yo seguía queriéndole aunque mi madre no pensó lo mismo y en cuanto lo vio sin orejas lo tiró en el cubo de basura.

¿Mamá dónde está mi Gizmo que tengo mono de orejas? - la decía. En la basura que le tenías destrozado - me respondió. ¡Noooooooooooooooooooooooooooooooo!. Esta mujer no sabe lo que hizo, como sea verdad que los muñecos cobran vida cuando no les vemos podría haber estado vagando por el basurero comiendo cuando le dió la gana, le llovería o le darían en todos los ojos con los focos de los camiones que van a descargar basura. Eso quiere decir que podríamos tener un problema, puede ser que estén planeando una invasión y quieren asegurarse de no fallar organizándose eficientemente.

Podríamos vivir bajo el gobierno de una Muñecocracia, ya estoy viendo a una Barbie chupándome una oreja hasta que mordisco a mordisco me dejara sin ellas y finalmente me matará porque ya no le soy útil. Espero que esto sea solo una paranoia mia porque me estoy empezando a acojonar.

miércoles, 9 de mayo de 2007

Vicente: ¿cual es la película más larga?

A ver hagan sus apuestas, cuál diríais vosotros, bueno mejor que no lo intentéis porque probablemente no lo acertaréis jamás.

Ahora mismo la película más larga de la historia es The Cure For Insomnia (El remedio para el insomnio) dirigida por John Henry Timmis IV y protagonizada por Lee Groban, un poeta que se tira leyendo un poema suyo de 4.800 páginas durante todo el film, interrumpido tan solo por vídeos pornográficos y de heavy metal.

Voy a decir ya la duración de la película porque seguro que estáis deseando saberlo: atención, nada más y nada menos que 5.220 minutos, que si lo pasamos a horas nos salen 87. Imaginaros que comercializan la película en DVD, ¿de cuántos discos estaríamos hablando? aproximadamente 20 discos. No está nada mal.

Yo he visto una parte de la película y he de decir que no aguanté ni media hora, decidí dejarlo cuando empezó a entrarme un tremendo sopor. Eso supongo que significará que no tengo problemas de insomnio puesto que el objetivo inicial de la cinta era "reprogramar" el cerebro de las personas que sufren este trastorno del sueño. La verdad es que si no te quedas dormido viéndola es que tienes un problema muy serio. Evidentemente con esta duración solo se ha emitido una sola vez sin cortes, fue el día del estreno en el Instituto de Arte de Chicago.

jueves, 15 de febrero de 2007

Bud Spencer

Supongo que todos conocéis a este mamporrero actor que se liaba a hostiejas con sus enemigos a la mínima, pero solo en las pelis ehhh, no seáis mal pensados que no es como algunos famosetes de nuestro país con los periodistas.

El caso es que todos le conocéis por películas de hostias, sobre todo ambientadas en el lejano Oeste donde solía hacer de sheriff. Pues bien, ¿a que no sabíais que el Bud Spencer fue el primer nadador italiano en bajar del minuto en los 100 m. libres? Yo tampoco acababa de creérmelo hasta que vi que así era, por supuesto fue campeón de Italia e incluso llegó a ser finalista en los Juegos Olímpicos de Melbourne en 1956, además de participar en los de 1952 y 1960.



Pero este tío de mucho más de si, ahí donde le véis con su pinta de bestia y de ser poco lumbreras es licenciado en derecho y habla 6 idiomas, además ha compuesto algunas de las canciones de sus películas. También existe una leyenda en el origen de su nombre, en realidad Bud Spencer se llama Carlo Pedersoli y al parecer adoptó el nombre artístico debido a su admiración por Spencer Tracy y por su cerveza favorita: la Bud.


Fuente de información: Wikipedia.

martes, 28 de noviembre de 2006

Chuck Norris

Se está hablando mucho de Chuck Norris, de que es un tío muy duro y frases gilipollas sobre él, yo no me voy a entretener en pensar chorradas de ese tipo, pienso otro tipo de chorradas, como por ejemplo si ha tenido toda su vida esa cara.

Así que me he puesto a investigar sobre el tío y he descubierto que no es así, que de pequeño por ejemplo no tenía barba:

Fíjate tu, aunque ya tenía esa pose de tío chungo, lo que no se ve aún muy destacada es la tremenda cabeza que se gasta el tío, vamos que tiene un cabezón tremendo y le tenían que hacer los gorros de vaquero que utilizaba a medida. En la siguiente foto podemos ver ya que le ha crecido la cabeza:

Que guapete esta el tío en la foto con ese peinado, se da un aire a Oliver Kahn, el portero del Bayern de Munich pero este es mucho más chungo y no necesita pegar gritos para acojonar. Como veis ya está más desarrollado el chaval lo que le permite marcar chachas, además sigue la moda de enseñar los pelos en el pecho. De esto se ha hablado mucho, ¿es verdad que se hizo un trasplante para parecer más hombre? Ya sabéis, en aquella época se llevaba eso del pelamen en la pechera y él no podía ser menos para convertirse en un sex-simbol.

El último paso de su evolución física ya la concocéis, la barba, y no ha cambiado en los últimos 40 años, ¿tantos? pues claro, ¿a ver cuántos tacos tiene ya? amiguitos ya es un viejuno aunque no lo parezca porque se echa un buen tiñepelo y una buena crema antiarrugas, pero el tío nació en 1940 así que tiene 66 tacos ahí donde le veis.

Por cierto increíble su página web, mira que es cutre y encima con un Área Cristiana, menuda mierda, yo esperaba encontrarme con una tienda de armas o vídeos de sus peleas más memorables, en fin, una decepción.