sábado, 14 de febrero de 2009

Carteles de Tokio (2)


Continuamos con los carteles del metro de Tokio y sus advertencias para mantener el civismo dentro de sus instalaciones.

El póster que podéis ver a continuación presenta a un mozo con pantalones cagaos leyendo los artículos de una revista porno. Como podéis leer, piden que por favor se lean estas revistas en casa porque como sabéis el metro va siempre hasta arriba, y no es plan de que el palotismo se apodere del vagón y haya inevitables roces.


Para el siguiente cartel tengo dos teorías: 1. La señorita ha visto al viejuno y ha pensado que para ver semejante aberración de la naturaleza prefiere sacarse los ojos. 2. Le han molado los ojos del viejuno y quiere ponérselos como él de grandes. En cualquier caso, como siempre, mejor hacerlo en casa.


Este cartel es anticotillos, en Japón llevan tiempo luchando contra los cotillos y chismosos desde que un usuario del metro escuchó como un tío que se parecía al primer ministro japonés decía por teléfono que iba a romper el matrimonio con su mujer. El tío en cuestión lo contó en la tele y estuvo a punto de liarla buena. Por eso previenen de que las conversaciones personales se tengan en casa.


Esta la entiendo a la perfección porque la sufro diariamente. Por favor, los que escuchen bakalao, reguetón o música mierdosa en general, que lo hagan para ellos, para eso existe un botón con el que regular el volumen. El de este cartel seguro que estaba escuchando a Melody y su asquerosa canción de Eurovisión, normal que el viejuno esté a punto de reventar.


Esta quiere decir lo mismo que la anterior pero en su versión móvil, si quieres quemarte el cerebro con sucedáneos de música hazlo en tu casa y no martirices al resto de usuarios del metro. Y por supuesto, vale que el viejuno te caiga gordo y que estés harto de verle en todos los carteles, pero no es plan de que le hagas la zancadilla.

20 comentarios:

carmncitta dijo...

por ejemplo lo de la música alta sí que molesta. Que hay gente que lleva auriculares pero a todo volumen,, me dan ganas de decirles que se van a quedar sordos ajaja.
SIn embargo lo de maquillarse tampoco lo veo tan molesto...en el metro siempre veo muchas chicas con el rimmel y tal, y bueno, no dan mal...xD

Estos japos...

Lara dijo...

Pues no sé yo lo de pintarse en el metro, yo seguro que me metía el rimmel entero en el ojo, jajaja...

Jarrek dijo...

Sobre el último cartel ya surgió en España un movimiento llamado MEMPEC que tuvo bastante apoyo y todo.
En cuanto al resto... éstos japoneses no hay quien los entienda.

Trasto dijo...

Pues estoy mas o menos de acuerdo en todo menos en lo de hablar por movil y lo de maquillarse...
Y si de repente ves a alguien inesperado e interesante y necesitas el rizador de pestañas (como ponen en la foto) ipso-facto que?? jeje
El viejillo ese cada vez me está dando mas mal rollo...
Buen finde!

lunax dijo...

utilizo el metro poco, lo imprescindible y menos pq no lo soporto, me estresa, me agobia y cada vez me gusta menos (por mucho que la aguirre quiera convencernos que hasta las esfinges o la estatua de la libertad viajarían en él, quita quita). Estoy de acuerdo con todos los carteles menos con el del maquillaje, si no creo que nadie saque el maletín, y menos en hora punta, que no hay quien se mueva.
Falta el cartel en el que la persona mayor o la embarazada van de pie y el jovencito con la musica a tope sentadito tan pancho.
De donde no hay... no se pué sacar ea

Mary Lovecraft dijo...

¡Esta entrada me ha dejado más flipada si cabe que la anterior!

pero bueh que hay cosas que no molestan a nadie, no??? vamos, a mí me da igual si Rita se va sacando los pelillos del bigote, no me es una ofensa ni nada pero bueh...ya se sabe, estos japos son tan respetuosos que...

me estoy imaginando ahora sí de verdad, todo dios en el metro japonés, más tieso que un manojo de puerros con la mirada perdida y con el careto de cartón O_O
con razón al viejuno se le quedó esos ojos O_O

un besazo Chasky! que pases muy feliz sábado!!
:****

Jose dijo...

Creo que casi podiamos pillar alguno de estos, y plantarlo tal cual en nuestro metros, que se entenderian igual de bien.

Eso si, que los hicieran caso, ya seria otra historia...

eL_TiTo_MaTi dijo...

increíbles, hacen carteles de tó!

Herel dijo...

Jeje. Ahora tendrían que sacar un cartel con un tío metido en un armario asido con una mano a la barra de las perchas y...
"Please do it in the metro" ;D

Lu dijo...

estos japos están locos....

EnLaOscuridadDeLaNoche dijo...

No me imagino el metro aquí lleno de esos carteles...
Yo pensé que allí eran mucho más civilizados y que sobrarían los carteles...
Besos

carlota. dijo...

Tienen carteles para todo ...jeje, El de la música , lo colgaría yo en la escalera , para que lo viese el vecino , igual tampoco se daría por aludido .

Saludos.

Laura dijo...

Les doy toda la razón en cuanto a la música. No soporto a los niñatos /as que van con la música del móvil a todo volumen.
Besos.

dezaragoza dijo...

Gracias a semejante estudio sociológico de japón a través de los carteles de sus metros debo decirte que en breves dejaré todo en este occioso mundo occidental y me trasladaré a vivir al país del sol naciente. Gracias por tamaño trabajo :D

yaves dijo...

jajaja menudos carteles, son la bomba..

bessetes

Antihéroe dijo...

Los japoneses parecen súper estrictos en cuanto a normas de convivencia y respeto al prójimo. Al menos en esas, y supongo que en otras cosas, deberíamos aprender desde occidente.

Satie dijo...

Chasky, de verdad estos carteles están en el metro, porque si los japos necesitan que se les diga estas cosas...

Chasky dijo...

De verdad de la buena que están en el metro de Tokio. Puedes verlos en la web del propio metro de la ciudad nipona:

http://www.tokyometro.jp/anshin/kaiteki/poster/index.html

kissu dijo...

Al final no dejarán hacer nada... qué mal te hace que haya una tía pintándose los ojos? (ahora, la gente que se corta las uñas es má asqueroso).
Yo odio a los que escuchan sin auriculares la música, en qué momento sacaron los móviles con altavoz...

SehT dijo...

Ay, qué buenas, no tenía ni idea de que en el metro de Tokio hubiera tantos carteles con recomendaciones, ni de que el que sufriera esos problemas fuera siempre el mismo hombre...